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Mar 05

Las TIC y la nanotecnología

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El ritmo del cambio tecnológico es imparable, particularmente en el mundo de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC). Nuevos aparatos como el IPad de Apple, que derrotará con certeza al Kindle de Amazon y promoverá nuevas invenciones de parte de la competencia; la computación en la nube, que gradualmente va siendo adoptada por millones de pequeños negocios, cuyos empresarios se liberarán de la necesidad de contar con infraestructura de sistemas y podrán a acceder a la información empresarial en cualquier parte del mundo; las redes sociales y la blogósfera, que le permiten al usuario de a pie un poder inmenso frente a la gestión de la información; la televisión digital; el ensanche de las redes de acceso para permitir cada vez mayor definición en las imágenes; la posibilidad, cada vez mayor, de trabajar en casa (teletrabajo); en fin, innovaciones de “hardware” y “software” y empaquetamientos de servicios de todo tipo sorprenden a la humanidad en forma continua.

Finalmente, todo se trata de imprimirle una inusitada eficiencia a los eslabones de la gestión de la información: su producción, transmisión, modificación, registro, presentación y almacenamiento. Es claro que el impacto afecta todas las esferas del quehacer humano. Estamos inmersos en una revolución tecnológica profunda. Surge la pregunta: ¿qué viene después?

Schumpeter, economista austríaco, planteaba que las revoluciones tecnológicas acontecían sucesivamente en períodos más cortos de tiempo. Así, a partir de la Revolución Industrial inglesa de la segunda mitad del siglo XVIII, el ciclo primero involucraba  el uso del hierro; más tarde, del vapor y la revolución del transporte por medio de los ferrocarriles. En el siglo XX, la primera mitad tuvo en el motor de combustión interna y en las aplicaciones eléctricas un campo que modificó radicalmente los patrones de consumo. Luego, las industrias aeroespacial y microelectrónica. Cada ciclo, de duración menor. Y hoy, la revolución digital, de los medios de comunicación, del software.

¿Qué viene?
Al menos tres disciplinas, de fuerte interacción con las TIC y entre sí, de impredecibles consecuencias en la calidad de vida y en la productividad, emergerán con seguridad como campos líderes en investigación y desarrollo: nanotecnología, biotecnología y las ciencias cognitivas.

La primera, la nanotecnología, está asociada a los nuevos materiales en la infinita escala de lo pequeño. Para hacerse una idea del tamaño, un nanómetro es la millonésima parte de un milímetro. La nanotecnología trabaja en escalas de cien o menos nanómetros. Como referencia, el ancho de una hoja de papel puede tener alrededor de cien mil nanómetros. Las aplicaciones abarcan los campos de la medicina, industria farmacéutica, biotecnología, ciencias de los nuevos materiales, química, industria aeroespacial,  energía… y las mismas TIC.

Hay que recordar que semiconductores y la escala de los circuitos integrado son, de hecho el resultado de formas precursoras de la nanotecnología. Esta disciplina tendrá incidencia en los futuros PCs y en prácticamente todo el hardware, por la vía de los nuevos materiales.  Simultáneamente, el desarrollo de las TIC influirá notablemente en la nanotecnología. Imaginemos, solamente, sensores de diverso tipo, de escala nanométrica, incorporados en nuestros cuerpos, ofreciendo información en tiempo real de múltiples procesos orientados a la prevención y la curación de enfermedades, mediante indicadores analizados a distancia. O herramientas auxiliares de escala nanotecnológica al servicio de los médicos cirujanos, logrando niveles de precisión y eficiencia sin precedentes.
En fin, las TIC son una base para los nuevos desarrollos científicos y tecnológicos y, a la vez, serán impactadas por éstos.

Imagen tomada del siguiente enlace:
http://cache4.asset-cache.net/xc/86807543.jpg?v=1&c=NewsMaker&k=2&d=82EB172C4407816CC9318CF413A5E895EFC33504F5B6F5C4E22E169108F9C14D

Rafael Orduz
Director ejecutivo
Corporación Colombia Digital
rorduz@colombiadigital.net
www.colombiadigital.net

Comentarios

1 comentario

  1. Martin
    Pero no hablas de biotecnología y ciencias cognitivas… Personalmente, teniendo experiencia sobre todo en el área de ciencias cognitivas (psicología), comparto con Eckhart Tolle que nuestra cognición humana está afectada por un “cortocircuito” que va a terminar por enloquecernos a todos del todo, a menos que encontremos el modo de despabilarnos. Toda la técnica y la ciencia no pueden nada frente a la ignorancia de seres “conscientes” que no son realmente conscientes de lo que son. Solo se genera más vacío y más relleno para taparlo, pero no encontraremos nada realmente útil si antes no desarrollamos el conocimiento directo de la conciencia humana. En breve: no será la ciencia sino lo que podríamos llamar misticismo (real, no mítico politizado como en el caso de las religiones), conocimiento directo de nuestra conciencia e interacción fundamental con la realidad, lo que nos dará el mayor puntapié evolutivo. Lo demás es ruido, que a lo sumo puede servir para despabilarnos sobre este vacío fundamental. Al menos ese es mi parecer. Saludos!

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