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Nov 25

TIC y más globalización

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A veces se cree que el cuento de la globalización es reciente, cuando ha existido desde hace siglos. Basta recordar a Marco Polo trayendo la pasta y otros productos de la China, transitando la ruta de la seda. O el intercambio cultural, económico y étnico en el Mediterráneo, uno de cuyos legados es La España de hoy. “Zaragoza”, [(Ce)sar Augus(t)a], Cartagena, Málaga, Córdoba, Donostia (San Sebastián), que refleja ese juego superpuesto de culturas, incluyendo las romana, cartaginesa, árabe, fenicia, celta…

Claro que con el descubrimiento de Colón la globalización se crece y el mundo se hace más pequeño, al menos porque se comienzan a conocer sus límites geográficos. Los imperios español, inglés y  francés fueron, en su época, globales. Los funcionarios españoles podían rotarse en cargos en Filipinas, Cuba o la Nueva Granada. Eran “globales”.

Y las compañías multinacionales, en busca de mercados, materias primas y mano de obra también contribuyeron a reforzar la globalización en siglos pasados. La venta de esclavos, por ejemplo, corría a cargo de compañías holandesas que realizaban el “trabajito” de la inhumana cacería en África, cuyos “productos”, seres humanos sacados a la fuerza, eran vendidos en los puertos de América… Y, desde luego, las modernas multinacionales, desde Coca-Cola, General Motors, Pfizer, Kraft, Walmart, hasta AT&T, Siemens, Microsoft, Telefónica, HuaWei, que extienden sus brazos en todo el mundo, globalizando la tecnología y los patrones de consumo.

Ser global, durante esos siglos y hasta hoy, se relacionaba con el Estado y con las compañías multinacionales. Aunque hasta 1989 el desarrollo tecnológico había sido impresionante y había promovido mayores y más profundos niveles de globalización, hay una serie de hechos ocurridos en los últimos 20 años que dispararon el cuento. Comenzando con la caída del Muro de Berlín y la caída del bloque soviético, que incorporaron naciones y pueblos que supuestamente no hacían parte de la cultura occidental desde que se produjo la Revolución Rusa (casi nadie, en Occidente, entre 1917 y 1989, pensaba en Polonia, Letonia, Estonia, Serbia, Croacia y tantos otros países que están hoy al alcance de la mano….)

La incorporación activa al mercado mundial de países como China e India, que sumados aportan la tercera parte de la población mundial, un hecho de alto significado que refuerza la idea de un mundo antes remoto y hoy más cercano.  Hoy hay un ingrediente adicional de globalización que trasciende radicalmente al estado y las multinacionales: el poder de individuos y pequeñas comunidades, así como pequeños empresarios que, a través de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), pueden salir a cualquier parte del mundo literalmente “sin pedir permiso” ni a los estados ni a las compañías.  Específicamente, las redes sociales, “wikis”, los blogs, las herramientas que permiten el trabajo en cooperación como las oficinas virtuales, dan un poder a los individuos en el ámbito global, inimaginable 20 años atrás.

Es obvio que muchas actividades humanas se están transformando gracias a ello. Sin embargo, hay un importante espacio en el que todavía no hay suficiente conciencia acerca del poder de las herramientas mencionadas como medio de llegar y escuchar al mundo. Son las pequeñas empresas, incluyendo las llamadas microempresas. La potencialidad de acción a favor de las Pymes es inmensa, precisamente porque las herramientas del tipo Web 2.0 hacen que al lado de los fabricantes de calzado de Bucaramanga, o del barrio Restrepo de Bogotá, o de Cúcuta, o e Pasto, estén los mercados mundiales compuestos de consumidores alemanes, chinos o canadienses. Están al alcance de la mano siempre y cuando las Pymes aprendan a instrumentalizar tales herramientas.

Las Pymes no tienen que “pedir permiso” a nadie para vincularse a cadenas globales, para negociar con sus proveedores, aprender las mejores prácticas, localizar sus nichos de mercado, realizar marketing creativo y efectivo. El reto: hay que realizar campañas de apropiación de las herramientas, con currículos breves y prácticos para pequeños empresarios.

Rafael Orduz
Director ejecutivo
Corporación Colombia Digital
rorduz@colombiadigital.net
www.colombiadigital.net

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