La verdad detrás del cierre de Cabrón

La cabra ha sido un símbolo positivo y negativo a lo largo de la historia. En las representaciones de Pan y de Baco (o Dionisio), la cabra llevaba las connotaciones favorables de la juventud, la alegría, la libertad y el amor. A medida que los atributos de estas deidades griegas se identificaban con el Satanás cristiano, la cabra se convirtió en un símbolo del exceso, la embriaguez, la gula y el libertinaje. Las cabras representan las almas de los malvados, según Mateo 25:32-33.

El parque ubicado en la Cra 33 con calle 51 alberga un monumento que recientemente ha sido modificado en extrañas circunstancias. ¿Qué relación existe entre este parque y el robo a Cabrón? ¡Averigüémoslo!

Pan yace en un lecho rocoso rodeado de racimos de uvas. Atribuido a Francesco da Sangallo, Italia, 1494-1576. Tomada de Iconomancy

Sobre las 11:30 PM del 22 de Octubre de 2019, se registra el robo del busto simbólico del personaje cocinero militar José María Cabrero, fiel amante de Manuela Beltrán y desertor de las huestes españolas durante la rebelión de los comuneros.

La información sobre don José es tan enigmática como la vida de Manuela, realmente hay poca información detallada sobre su vida y lo que se sabe, queda condensado en la figura de «El Cabrón» y el misterio al rededor de un regalo que le hizo la prócer Manuela antes de desaparecer. ¿Qué regalo era?

Lo misterioso atrae: los regalos excéntricos de Manuela

Tomada de Instagram @cabronrestaurante

Los gestores culturales del Socorro, que rescatan la historia local, no dejan morir el amorío de ambos revolucionarios y los regalos que Manuela le daba en secreto a Don José:

Por tradición oral, se sabe que Cabrero recibió dos regalos muy particulares por parte de la heroína: además de la conocida máscara artesanal con forma de cabro, ella también le regaló una estatuilla con forma de mula la cual tenía solo tres patas.

Gestor Cultural de Socorro

Y es que claro, lo misterioso siempre despierta la curiosidad, tal cual lo afirma el antropólogo Óscar Rueda, uno de los creadores del proyecto Mitos, espantos y leyendas en El Socorro: rutas de lo sobrenatural para conocer y revivir, que busca recopilar las historias fantásticas que rodean al Socorro:

El proyecto nació cuando yo dirigía un programa (Antropología Cultural) y la idea era que los estudiantes entendieran cómo los escenarios materiales estaban cargados de historias (…) uno de los temas más apasionantes para las personas era eso, lo sobrenatural.

Óscar Rueda

«La Sirena de la Catedral», «La laguna encantada», «El cura sin cabeza» entre otras, son historias que conocen muy bien los socorranos, pero nunca se imaginaron en lo que terminaría involucrada Doña Manuela debido a sus peculiares y enigmáticos regalos. Prepárate para lo que viene.

¿Cuál es el misterio de la mula de tres patas?

En el Socorro se dice que la mula de tres patas es el diablo mismo y nadie se atreve a fisgonear por las ventanas cuando escuchan su particular pisar sobre los caminos de piedra, el cual es augurio de que algo tenebroso está por suceder. Lo que nadie ha notado, es que el mito menciona los encuentros furtivos entre una viuda y su amante… todo esto es doblemente curioso cuando sabes que María Manuela Beltrán Archila Sarmiento era viuda y que su relación con Cabrero tenía que mantenerse en secreto por temor a represalías del virreinato. ¿Son ellos los protagonistas del mito?

El saqueo a la tumba de Cabrero

Con Manuela desaparecida, Cabrero no duró mucho tiempo cuerdo y terminó suicidándose al arrojarse por un abismo. Sus restos fueron enterrados junto a sus más valiosas pertenencias: la máscara de cabro y la estatuilla de tres patas.

Se dice que los seguidores de la corona española profanaron dicha tumba tiempo después, robando la estatuilla solamente ya que para ese entonces, la máscara era un trapo inservible debido a su descomposición. Después de esto no se volvió a escuchar más sobre Cabrero: quedó sepultado en la historia por la hazaña de su amante. Sin embargo, el paredero final de la Mula desencadenaría un escándolo público en pleno siglo XXI.

La bendición y maldición de la mula de tres patas

En unos documentos encontrados en la casa de Manuela, se hallaron varios escritos entre los cuales resalta una especie de hechizo, el cual depositó en la estatuilla de la Mula, un conjuro para la protección de su amado «Cabrón». El conjuro profería bienestar y éxito en los negocios de la persona que la poseyera. Sin embargo, antes de perder absolutamente la cabeza, Cabrero maldijo su existencia y a la vez la estatuilla, ya que no soportaba la pérdida de su amada revolucionaria. Antes de tirarse por el barranco, señaló al objeto y lanzó las siguientes palabras: «Maldito el día que recibí este regalo y maldito el día que alguien más me lo arrebate y lo pierda». Esto ocasionó que el conjuro inicial se invirtiera, trayendo ruina y devastación a la persona que en algún momento perdiera la estatuilla.

¿Qué tiene que ver el restaurante en todo esto?

Foto: captura tomada del video de seguridad provisto por el restaurante

Ya entrado el siglo XXI, un puñado de emprendedores decide crear un restaurante novedoso que rescataría la historia comunera a la par con la cocina tradicional de Santander. Para darle identidad, deciden tomar la leyenda de «el Cabrón», como finalmente se le conoció a Jose María Cabrero, amante de Manuela.

La decoración del lugar es muy meticulosa, ya que cada detalle te hace viajar al pasado de las revueltas socorranas. No es de extrañar entonces, que el busto de bronce en forma de cabro destaque protagónicamente en su fachada.

¿Cómo consiguieron ese busto en Bucaramanga?

Los dueños del restaurante encontraron la Mula de tres patas casi destruida en el anticuario de don Pedro Lerma en Sotomayor, por lo cual decidieron fundirla con otras piezas de bronce para crear el busto icónico. Esa escultura en forma de cabro es un homenaje que contiene el espíritu rebelde comunero, condensado en la historia de José María Cabrero, amante de doña Manuela. Lo que ellos ignoraban por completo, era la maldición que portaba la escultura desfigurada que compraron en el anticuario.

¿Quién se lo robó?

Se dice que fue una burda tomada de pelo con fines comerciales, pero una experiencia personal me hace dudar de la versión oficial.

En noviembre de 2019, mientras esperaba el Metrolínea en la 33, decido ir a comprar mecato en un kiosko ubicado en la calle 51. Mientras como unas papas pobres, noto que unos sujetos encapuchados salen de un carro, tapan un monumento que hasta ese momento no tenía idea que existía y se pierden del mapa a pie (el carro se marchó apenas se bajaron). Lo único que hicieron fue poner una polisombra, cubriéndo muy bien una placa y ya. No fue mucho pero ¡claro que me llamó la atención! El carro del que se apearon era de color blanco y de modelo muy parecido al que aparece en el vídeo del supuesto robo a Cabrón. Me distraje viendo lo que hacían los tipos y por eso no alcancé a memorizar las placas.

A la mañana siguiente regresé a investigar el monumento, pero este estaba intacto debajo de la polisombra. ¿Quién se robaría la estatua de un cabro en Bucaramanga y que dificilmente se puede revender? No es un objeto común que se pueda recuperar en el mercado de las pulgas… Haber encontrado sin alteraciones el monumento de ese parque, me hizo buscar rápidamente en Google sobre el nombre que aparece ahí… No pude creer lo que encontré al rato pero al menos estaba seguro de una cosa: ¡este robo fue profundamente religioso y pasional!

¡Irrespetaron el nombre de un santo!

¡Claro! Ahora entiendo… el grupo religososo al que pertenece esa placa, no pudo soportar la idea de que el busto de un animal fuera más famoso que el de su fundador. Por lo tanto no es de extrañar que un sector radical del catolicismo haya reaccionado con vehemencia. Es de antaño conocida la hipersensibilidad de estos creyentes cuando alguien intenta vilipendiar, directa o indirectamente, sus símbolos religiosos. Claramente para ellos, eregir un busto diabólico en plena vía pública de Bucaramanga es tamaño insulto, aún más cuando la escultura es bautizada con un nombre similar al fundador del Opus Dei: Josemaría Escrivá de Balaguer.

Han pasado meses y la polisombra sigue ahí. Me enloquece la idea de que pronto se celebrará la fiesta de este santo (26 de Junio) y no descarto que quien tenga en su poder el busto de Cabrera conozca sobre el mito de la Mula de Tres Patas. Muchos de los críticos del Opus Dei afirman que este grupo tiene una desmesurada tendencia a acumular poder y dinero por medios un tanto cuestionables. Retumba en mi mente la posibilidad contradictoria de que usen el cobre del cabro para remodelar el monumento a Escrivá de Balaguer, aprovechando de esta forma el conjuro de Manuela Beltrán que asegura bienestar para quien posea la Mula.

La Maldición de Cabrero

Para nadie es un secreto las dificultates económicas que todos estamos atravesando durante estos tiempos de crisis, dificultades que no respetan estrato o creencia religiosa.

Aunque el Covid-19 es un factor muy importante, dudo que sea la causa fundamental del cese de actividades de Cabrón. Muy seguramente quienes se robaron el busto se salieron con la suya, ya que el restaurante cerrará sus puertas.

Cuando se trata de fuerzas sobrenaturales con siglos de antigüedad, todo puede suceder. Los dueños del negocio nunca se enteraron de la maldición proferida por Cabrero y el daño que podría ocasionarles a futuro si llegaban a perder la mula de tres patas, esta vez fundida entre el busto con forma de cabro en homenaje al amante de Manuela.

¡Sin pepitoria no hay victoria, sin la estatua de Cabrón no hay bendición!

¿Por qué vengo a escribir esta historia seis meses después de ocurrido este suceso?

Porque apenas me lo acabo de inventar todo.

Cabrón no es el único restaurante famoso que cerrará. A lo largo y ancho del país otros han encontrado la desgracía en medio de esta pandemia: como La Puerta Falsa, un restaurante donde el mismísimo Simón Bolívar iba a comer con Manuelita Sáenz y que no tiene con qué funcionar.

Mi invitación al hacer esta historia fantástica, es que despidamos con honores a todos los negocios que cierran debido a esta catástrofe sanitaria. ¿Qué significa despedir con honores? Simplemente llamando a pedir un domicilio y compartir de esta forma, la última cena provista por alguno de estos restaurantes. No olviden tampoco a los campesinos recolectores de hormigas culonas.

Ojalá veamos resurgir con más fuerza a muchos de esos emprendedores que han parado debido a la cuarentena.

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3 comentarios

    • Gabriel Hernando el 27 mayo, 2020 a las 11:33 pm
    • Responder

    Buenas tardes. Me gustaria tener el articulo completo. Sera posible ? Me llamo Gabriel H. Uribe.Y mi correo es . guribe@meico.com.co

    1. ¡Claro! El artíulo completo se puede enviar al correo usando el ícono de enviar que aparece al principio.

  1. Deben ser persistentes, no cierren, miren de que manera se puede reinventar y seguir adelante, ánimo

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