{"id":98,"date":"2019-07-05T21:54:28","date_gmt":"2019-07-05T21:54:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/?p=98"},"modified":"2019-07-05T21:54:28","modified_gmt":"2019-07-05T21:54:28","slug":"robert-johnson-y-el-diablo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/2019\/07\/05\/robert-johnson-y-el-diablo\/","title":{"rendered":"Robert Johnson y El Diablo"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"948\" height=\"533\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/07\/robert-johnson.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-99\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/07\/robert-johnson.jpg 948w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/07\/robert-johnson-300x169.jpg 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/07\/robert-johnson-768x432.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 948px) 100vw, 948px\" \/><figcaption>Robert Johnson<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>I<\/p>\n\n\n\n<p>El\nBlues como signo de rebeld\u00eda y perdici\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>No se puede amar el Rock and Roll\nsi no se ama el Blues, es un axioma, es una condici\u00f3n necesaria, es un\nprincipio como los de la l\u00f3gica. La raz\u00f3n est\u00e1 en que, como muchos ya lo saben,\nel Blues es la ra\u00edz del Rock y todo acorde de guitarra, desde Eric Clapton,\npasando por Keith Richards, hasta los hermanos Young (Malcolm y Angus) est\u00e1\ndotado de la maravillosa herencia blusera. Cuando escuchamos una buena canci\u00f3n\nde Rock, en el fondo estamos contemplando la supervivencia de un g\u00e9nero musical\ntan m\u00edstico como cautivante, de un g\u00e9nero que ser\u00e1 eterno. <\/p>\n\n\n\n<p>El blues es el lugar com\u00fan de la m\u00fasica popular, es el g\u00e9nero que naci\u00f3 de la pobreza y se estructur\u00f3 como un escape de la realidad horrorosa de los negros en los inicios del siglo XX en los Estados Unidos. El Blues no naci\u00f3 en las iglesias como muchos sugieren, el Blues naci\u00f3 en los campos, con hombres que anhelaban libertad de su tr\u00e1gica vida de esclavos y que en la m\u00fasica hallaron el b\u00e1lsamo para su emancipaci\u00f3n espiritual. As\u00ed, el Blues nace con el alma revolucionaria y ansiosa de libertad que trascender\u00e1 a su hijo m\u00e1s conocido: el Rock and Roll. El Blues es tambi\u00e9n la herencia de los perseguidos, de los extra\u00f1os, de los raros, de aquellos que no encajan y son discriminados en tanto es un grito po\u00e9tico que trata de describir la melancol\u00eda, anhelos y frustraciones de una clase marginada y pisoteada. El legendario Son House (quien tendr\u00e1 un papel importante en esta historia) dijo alguna vez: \u201c<em>La gente me sigue preguntando d\u00f3nde surgi\u00f3 el Blues, y todo lo que puedo decir es que cuando yo era un muchacho, siempre est\u00e1bamos cantando en los campos. En realidad no cant\u00e1bamos, ya sabes, grit\u00e1bamos, pero invent\u00e1bamos nuestras canciones sobre \u00a0cosas que nos estaban sucediendo en aquel momento, yo creo que es ah\u00ed donde empez\u00f3 el Blues.<\/em>\u201d(citado por Cohn, 1994, p. 14)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/imgix.culturacolectiva.com\/content\/2014\/08\/blues-music.jpg?auto=compress&amp;q=40&amp;lossless=1&amp;w=1600&amp;h=645&amp;fit=crop&amp;crop=focalpoint\" alt=\"Resultado de imagen para blues\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>No es extra\u00f1o entonces que el\nRock tenga esa actitud rebelde y emancipadora, ha heredado ello de su padre. Se\ndice que el Rock nunca morir\u00e1 y esto se debe a que el Blues est\u00e1 destinado a la\ninmortalidad tambi\u00e9n; inmortalidad que se cimienta en la exclusi\u00f3n de lo\ntradicional y sus formas. La banda espa\u00f1ola Extremoduro dice en su canci\u00f3n Ama,\nama, y ensancha el alma: \u201c<em>De peque\u00f1o me\nimpusieron las costumbres, me educaron para hombre adinerado, pero ahora\nprefiero ser un indio, que un importante abogado<\/em>\u201d, pues bien, es esta\ndeclaraci\u00f3n la muestra de que el Blues recorre las venas de Rock. Nuestros h\u00e9roes\ndel Blues son la viva representaci\u00f3n del mal estudiante, del tipo sin chances\nde ser \u201cgente de bien\u201d (como dir\u00eda la derecha colombiana), de aquel personaje\ndestinado a no ser alguien m\u00e1s que un pe\u00f3n o un perdedor, pero con un talento\nincre\u00edble para algo que no era bien visto. El Blues entonces viene del alma y\nde la experiencia, s\u00f3lo hay que transmitirlo a trav\u00e9s de la guitarra y ya est\u00e1,\ncomo lo dice Wesley Curley Clark: \u201c<em>Cuando\ncrec\u00ed y empec\u00e9 a tocar, realmente no tuve que estudiar mucho. Todo lo que ten\u00eda\nque hacer era sacar por mis dedos las cosas que ya sab\u00eda y que sent\u00eda por la\nexperiencia<\/em>.\u201d (Pedro, 2015, p. 5)<\/p>\n\n\n\n<p>No es extra\u00f1o tampoco que el Blues (y desde luego el Rock) nunca haya sido bien visto. De hecho su asociaci\u00f3n con el Diablo y lo sobrenatural es apenas una consecuencia de esta mala fama. Se trata, nada m\u00e1s y nada menos, que la m\u00fasica en su etapa m\u00e1s cautivadora, esa que aleja al hombre de sus deberes y formas racionales. Hablamos de la m\u00fasica que envuelve como un poder irresistible, de ah\u00ed que asociarla con el Diablo es apenas normal, m\u00e1s si se tiene en cuenta que el Blues era la distracci\u00f3n de los hombres del campo de las primeras d\u00e9cadas del siglo XX, era un gusto tan envolvente que los alejaba de la iglesia, raz\u00f3n por la cual los Predicadores dec\u00edan a las esposas de aquellos ausentes a las misas, que el Blues era la m\u00fasica del Diablo para alejar a sus esposos de los deberes religiosos. El Blues era la amenaza de ruina, el signo de la perdici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/images-na.ssl-images-amazon.com\/images\/I\/81XuBs8pqoL._SL1500_.jpg\" alt=\"Resultado de imagen para blues singer\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Es el Blues entonces la punta de\nlanza de la m\u00fasica rebelde por excelencia, la muestra de la lucha contra la\nmediocridad y lo cotidiano. Es la m\u00fasica emancipadora por excelencia, es la\nvisi\u00f3n de la hermen\u00e9utica de Wilhelm Dilthey hecha g\u00e9nero musical, me refiero a\nlas vivencias hechas m\u00fasica, al alma del individuo que presenta sus sue\u00f1os y\ndesventuras con una guitarra y que busca la trascendencia. Toda canci\u00f3n de\nBlues es la expresi\u00f3n de un alma solitaria que hace la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>II<\/p>\n\n\n\n<p>Robert\nJohnson y el Diablo<\/p>\n\n\n\n<p>Robert Johnson muri\u00f3 a los 27\na\u00f1os y s\u00f3lo grab\u00f3 29 canciones. S\u00f3lo se conocen dos fotos de \u00e9l y ni un s\u00f3lo\nv\u00eddeo se puede encontrar para dar fe de su presencia en vivo. Su hijo jam\u00e1s pudo\nhablar con \u00e9l y tan s\u00f3lo lo vio en dos ocasiones. Bajo este manto de misterio yace\nla vida de una verdadera leyenda del Blues, muchos afirman que el mejor de la\nhistoria, otros que el primero, pero m\u00e1s all\u00e1 de estas discusiones, sin lugar a\ndudas, se puede decir que es el m\u00e1s influyente. <\/p>\n\n\n\n<p>No existe canci\u00f3n de Rock and Roll que sea inmune a la obra de Johnson. Un hombre que siempre quiso trascender, ser una estrella y vivir de la m\u00fasica en una \u00e9poca y un lugar en que francamente ello era una sentencia de muerte, era el Johnny B. Goode por excelencia. De Johnson, el apelativo m\u00e1s com\u00fan que se usa al describirlo es \u201csobrenatural\u201d (lo dice Keith Richards por ejemplo), ya que su legendaria forma de tocar la guitarra, sus letras y composiciones, fueron \u00fanicas e inmortales, pero al mismo tiempo rodeadas de un misterio que s\u00f3lo acrecientan su legado. Es el primero que usa el <em>slide<\/em> de guitarra, su precisi\u00f3n y sincronizaci\u00f3n es asombrosa y cuando Johnson toca parece que tocan tres o cuatros guitarristas, pero en realidad s\u00f3lo es \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/e00-elmundo.uecdn.es\/assets\/multimedia\/imagenes\/2014\/01\/21\/13902926604297.jpg\" alt=\"Resultado de imagen para robert johnson\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La vida de Johnson es una\nmet\u00e1fora en s\u00ed misma, es la esencia del Blues que referenci\u00e9 l\u00edneas arriba: un\nalma que no aceptar\u00eda estar destinada a trabajar en un campo de algod\u00f3n y que\nvio en la m\u00fasica la \u00fanica posibilidad de ser libre, tanto f\u00edsica como\nmentalmente. A los 18 a\u00f1os Johnson se enamor\u00f3 de Virginia Travis, y el amor por\nella lo hizo renunciar a su noble y rebelde ideal de dejarlo todo para\ndedicarse a la m\u00fasica; de esta manera regresa a trabajar al campo y abandon\u00f3 su\nguitarra y sus sue\u00f1os. Virginia, con ocho meses de embarazo, decidi\u00f3 ir a donde\nsus familiares para dar a luz a su primog\u00e9nito. Durante la ausencia de su\nesposa la guitarra llam\u00f3 de nuevo a Robert, quien eligi\u00f3 volver a tocar en los\npueblos. El parto de Virginia se complic\u00f3 y tanto ella como el beb\u00e9 mueren.\nJohnson queda devastado por la noticia, y por las acusaciones de la familia de\nVirginia que lo se\u00f1alaban de tocar la m\u00fasica del Diablo mientras su esposa e hijo\nfallec\u00edan sin su presencia (les recomiendo escuchar el tema \u201c<em>Love in vain<\/em>\u201d, que retrata este triste\nmomento). Johnson entiende por primera vez la relaci\u00f3n tr\u00e1gica que la m\u00fasica le\ntraer\u00eda, ser una estrella le costar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"750\" height=\"422\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/07T3h0b93Rg?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Tiempo despu\u00e9s, hacia 1930 Son\nHouse (del que se habl\u00f3 anteriormente) y Willie Brown, dos conocidos artistas\ndel Blues, escuchaban a un Robert Johnson que no ten\u00eda el talento suficiente para\nentretener al p\u00fablico. Pese a los intentos de Robert por impresionarlos, House\ny Brown r\u00e1pidamente lo excluyeron de sus conciertos. Un d\u00eda Johnson dej\u00f3 de ir\ny simplemente desapareci\u00f3 del Delta del Mississippi, era como si se lo hubiese\ntragado la tierra. Casi un a\u00f1o despu\u00e9s de que Robert se hubiese desvanecido,\nHouse y Brown tocaban en el pueblo de Banks, Mississippi, cuando de repente Johnson\nentra al lugar con guitarra en mano (guitarra con 6 cuerdas y no 5 como era la\ncostumbre) y ante la sorpresa de \u00e9stos Robert les pide de nuevo una oportunidad\npara tocar, algo a lo que ellos acceden \u00a1Y el mito se cre\u00f3 y la leyenda naci\u00f3! Un\nriguroso, \u00e1gil y sobrehumano Robert Johnson toca \u201cThey\u2019re Red Hot\u201d y la\nhistoria del Blues, el Rock, y la m\u00fasica cambi\u00f3 para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo un guitarrista que hace un a\u00f1o no ten\u00eda habilidad alguna para la guitarra regres\u00f3 con semejante poder? \u00bfDe d\u00f3nde y c\u00f3mo lo obtuvo? Eran las preguntas que House y Brown se hac\u00edan mientras observaban al p\u00fablico enloquecido por la presencia de Robert. Era algo inexplicable y sobrenatural. Se dice desde entonces, que Robert Johnson, el m\u00fasico inexperto, casi <em>amateur<\/em>, ante el rechazo decidi\u00f3 ofrecer su alma al Diablo en una encrucijada (crossroad). Esta fantas\u00eda cobraba m\u00e1s y m\u00e1s fuerza a medida que las letras de las canciones de Johnson eran escuchadas y referencias a la brujer\u00eda y el vud\u00fa eran descubiertas (por ejemplo en temas como \u201c<em>Hellhound on my trail<\/em>\u201d, \u201c<em>Come on in my Kitchen<\/em>\u201d o \u201c<em>Me and the Devil Blues<\/em>\u201d).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"750\" height=\"563\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/4up4VP8zjyc?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.thevintagenews.com\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/194.jpg\" alt=\"Resultado de imagen para robert johnson devil\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Otra versi\u00f3n acerca de c\u00f3mo\nJohnson obtuvo su impresionante mejor\u00eda indica que aprendi\u00f3 de su mentor Ike\nZimmerman mientras los dos ensayaban d\u00eda y noche en el cementerio de\nHazlehurst, Mississippi. Zimmerman bromeaba diciendo que ese era el mejor sitio\npara practicar pues as\u00ed el sonido de la guitarra de Robert no molestar\u00eda a nadie.\nSin embargo, esta oscura forma de practicar llev\u00f3 a la misma conclusi\u00f3n: el\nDiablo ten\u00eda el alma de Johnson y a cambio le hab\u00eda dado un talento\nsobrehumano. <\/p>\n\n\n\n<p>La extraordinaria vida y\nmonumental obra de Robert Johnson nos muestra que grandes personajes de la\nhistoria de la m\u00fasica trascienden s\u00f3lo en la medida en que escapan a la rutina\ny a lo com\u00fan y esto no puede ser de otra manera. Las vidas planas, sin misterio\ny sin picos de rareza no combinan con la vida de aquellos que cambian los\nparadigmas, ese es el toque que hace de las estrellas musicales seres\ncautivadores y \u00fanicos. <\/p>\n\n\n\n<p>Robert Johnson muri\u00f3 a los 27 a\u00f1os envenenado por el marido de una de sus amantes, y se uni\u00f3 al \u201cClub de los 27\u201d, ese club maldito del cual hacen parte Jimmy Hendrix, Janis Joplin, Brian Jones, Jim Morrison, Kurt Cobain y Amy Winehouse, todos ellos murieron a los 27 a\u00f1os. Quiz\u00e1s ese era el precio que pagaron por su descomunal talento y fama, quiz\u00e1s ese fue el precio que el Diablo exigi\u00f3 por una vida fuera de lo com\u00fan y destinada a ser legendaria.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i.ytimg.com\/vi\/-DYIzvhOszU\/maxresdefault.jpg\" alt=\"Resultado de imagen para robert johnson devil\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La influencia de Robert Johnson\nest\u00e1 en todo el Rock, est\u00e1 en los acordes de Keith Richards, en la melod\u00eda de\nEric Clapton y el las letras de led Zepellin, quienes en el tema The Lemon Song\ncantan: \u201cSqueeze me baby, till the juice runs down my leg. I&#8217;m gonna fall right out of bed\u201d, una frase de las\ncanciones de Johnson.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"750\" height=\"422\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Zyhu2ysqKGk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>III<\/p>\n\n\n\n<p>Dos\ncanciones de Robert Johnson<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"750\" height=\"422\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/AxdG11f7QnE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><strong><em>Cross Road Blues<\/em><\/strong>: Su\nprimera aparici\u00f3n es en 1936 y es verdaderamente m\u00edtica. Posee \u201c<em>el sonido t\u00edpicamente fragmentado y r\u00edtmico\nde cadencias vocales lastimeras que tanto han atra\u00eddo a las estrellas del Rock\nde los 60 y los 70<\/em>.\u201d (Dimery, 2011, p. 29) En el cruce de caminos\n(crossroads) 49 y 61 a la altura de la ciudad de Clarksdale, Mississippi, fue\ndonde se dice que Johnson vendi\u00f3 su alma al Diablo. Eric Clapton y su banda\nCream crearon una memorable versi\u00f3n con su tema \u201cCrossroads\u201d. Esta historia tambi\u00e9n\ninspir\u00f3 la pel\u00edcula \u201cCrossroads: hasta el final\u201d (1986), dirigida por Walter\nHill y protagonizada por Ralph Macchio, quien al final del filme se ve inmerso\nen un fascinante duelo de guitarras con el mism\u00edsimo Steve Vai.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"750\" height=\"422\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Dj0IWPF4gUo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p><strong><em>Hellhound on my trail<\/em><\/strong>: Grabada\nen Texas en 1937, esta canci\u00f3n nos muestra las alucinaciones de un Johnson que\nhabla del perro del infierno que surge de la forma en la que Robert rasgaba su\nguitarra. La canci\u00f3n produjo miedo entre los religiosos habitantes de la regi\u00f3n\ny ayud\u00f3 a fortalecerla imagen diab\u00f3lica de nuestro h\u00e9roe del Blues. Tambi\u00e9n se\ndice que es una met\u00e1fora acerca de c\u00f3mo los hombres de color deb\u00edan estar\nhuyendo constantemente de la persecuci\u00f3n y el abuso de los blancos, que, como\nsabuesos del infierno los persegu\u00edan sin descanso.<\/p>\n\n\n\n<p>Referencias: <\/p>\n\n\n\n<p>COHN,\nLawrence (1994). <em>Solamente Blues: la\nm\u00fasica y sus m\u00fasicos<\/em>. Barcelona: Paid\u00f3s Ib\u00e9rica<\/p>\n\n\n\n<p>DIMERY,\nRobert (2011). <em>1001 canciones que hay que\nescuchar antes de morir<\/em>. Madrid: Grijalbo.<\/p>\n\n\n\n<p>PEDRO,\nJosep (2015). Vidas de blues: Contextos y trayectorias de apropiaci\u00f3n. En: <em>Trans. Revista Transcultural de M\u00fasic<\/em>a, n\u00fam.\n19, Barcelona: Sociedad de Etnomusicolog\u00eda, p. 1-17<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Robert Johnson muri\u00f3 a los 27 a\u00f1os y s\u00f3lo grab\u00f3 29 canciones. S\u00f3lo se conocen dos fotos de \u00e9l y ni un s\u00f3lo v\u00eddeo se puede encontrar para dar fe de su presencia en vivo. Su hijo jam\u00e1s pudo hablar con \u00e9l y tan s\u00f3lo lo vio en dos ocasiones. Bajo este manto de misterio yace la vida de una verdadera leyenda del Blues, muchos afirman que el mejor de la historia, otros que el primero, pero m\u00e1s all\u00e1 de estas discusiones, sin lugar a dudas, se puede decir que es el m\u00e1s influyente.<\/p><p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/2019\/07\/05\/robert-johnson-y-el-diablo\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":99,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-98","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-rock-y-sus-iconos","item-wrap"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/07\/robert-johnson.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=98"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":100,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98\/revisions\/100"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/media\/99"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=98"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=98"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=98"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}