{"id":152,"date":"2019-09-25T22:06:28","date_gmt":"2019-09-25T22:06:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/?p=152"},"modified":"2019-09-25T22:10:08","modified_gmt":"2019-09-25T22:10:08","slug":"libertad-johnny-cash-los-tigres-del-norte-y-michel-foucault","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/2019\/09\/25\/libertad-johnny-cash-los-tigres-del-norte-y-michel-foucault\/","title":{"rendered":"\u00a1Libertad! Johnny Cash, Los Tigres del Norte y Michel Foucault"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"705\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Cash3-705x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-153\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Cash3-705x1024.jpg 705w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Cash3-206x300.jpg 206w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Cash3.jpg 739w\" sizes=\"auto, (max-width: 705px) 100vw, 705px\" \/><figcaption>Johnny Cash en la prisi\u00f3n Folsom (1968)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Michel\nFoucault en su obra \u201c<em>Vigilar y Castigar:\nNacimiento de la prisi\u00f3n<\/em>\u201d (Buenos Aires: Editorial Siglo XXI, 2003) nos\nmuestra c\u00f3mo la pena carcelaria se ha convertido en un espect\u00e1culo privado con\nel pasar del tiempo; esto tiene su raz\u00f3n de ser porque lo que se castiga con\nella no es el cuerpo del condenado, sino su alma. As\u00ed las cosas, conviene que\neste proceso sea lo menos visible posible, por lo que se ha pasado del castigo\nf\u00edsico, grotesco y p\u00fablico de siglos atr\u00e1s a un castigo mental y en centros de\nreclusi\u00f3n que ocultan el cuerpo de los condenados. En este cambio, se abandona\nla necesidad de mostrar al p\u00fablico -sediento de venganza- la tortura con la que\nse castiga al agresor, que se reemplaza ahora por orden y c\u00f3digos de\ncomportamiento tendientes a doblegar el alma, pero dejando intacto el cuerpo. Ya\nno se azota, ya no se corta, ya no se hiere; el nuevo escenario supone\nalimentaci\u00f3n, cuidado, cero agresiones, pero aislamiento total, el refuerzo de\nque mientras se est\u00e1 en prisi\u00f3n la mente se perder\u00e1 y una angustia infinita por\nla p\u00e9rdida de la libertad. Al final, el objeto del castigo ya no es el cuerpo\ncomo elemento f\u00edsico, es el alma del condenado que sucumbir\u00e1 ante el aparato\ncarcelario ordenador y moldeador de conducta. Foucault nos dice:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"727\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Vigilar.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-154\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Vigilar.jpg 1000w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Vigilar-300x218.jpg 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Vigilar-768x558.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>\u201c<em>El castigo tender\u00e1, pues, a convertirse en\nla parte m\u00e1s oculta del proceso penal. Lo cual lleva consigo varias\nconsecuencias: la de que abandona el dominio de la percepci\u00f3n casi cotidiana,\npara entrar en el de la conciencia abstracta; se pide su eficacia a su\nfatalidad, no a su intensidad visible; es la certidumbre de ser castigado, y no\nya el teatro abominable, lo que debe apartar del crimen; la mec\u00e1nica ejemplar\ndel castigo cambia sus engranajes. Por ello, la justicia no toma sobre s\u00ed\np\u00fablicamente la parte de violencia vinculada a su ejercicio<\/em>.\u201d (\u2026) \u201c<em>Puesto que ya no es el cuerpo, es el alma. A\nla expiaci\u00f3n que causa estragos en el cuerpo debe suceder un castigo que act\u00fae\nen profundidad sobre el coraz\u00f3n, el pensamiento, la voluntad, las\ndisposiciones. Mably ha formulado el principio, de una vez para siempre:\n\u00abQue el castigo, si se me permite hablar as\u00ed, caiga sobre el alma m\u00e1s que\nsobre el cuerpo.\u00bb<\/em>\u201d (p. 12, 19)<\/p>\n\n\n\n<p>No\nes extra\u00f1o entonces que el terror a la prisi\u00f3n se encuentre justificado, no como\nforma de castigo f\u00edsico, que ya ha desaparecido, sino como forma de tortura\nmental y angustia existencial. La certidumbre de la vigilancia y el\nsometimiento al orden, se configuran como un castigo que atemoriza m{as que\nnada en tanto se prefiere la libertad sobre el dolor, de ese tama\u00f1o es el valor\nde aquella. No resulta extra\u00f1o tampoco que, ante la sola idea de reclusi\u00f3n en\nuna prisi\u00f3n, muchos opten por el suicidio. La c\u00e1rcel es as\u00ed la nueva figura de\nla barbarie:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>La desaparici\u00f3n de los suplicios es, pues,\nel espect\u00e1culo que se borra; y es tambi\u00e9n el relajamiento de la acci\u00f3n sobre el\ncuerpo del delincuente. Rush, en 1787, dice: \u00abNo puedo por menos de\nesperar que se acerque el tiempo en que la horca, la picota, el pat\u00edbulo, el\nl\u00e1tigo, la rueda, se considerar\u00e1n, en la historia de los suplicios, como las\nmuestras de la barbarie de los siglos y de los pa\u00edses y como las pruebas de la\nd\u00e9bil influencia de la raz\u00f3n y de la religi\u00f3n sobre el esp\u00edritu humano<\/em>.\u00bb\u201d\n(p. 13)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"560\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/carceles-y-enfermedades-mentales.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-155\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/carceles-y-enfermedades-mentales.jpg 800w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/carceles-y-enfermedades-mentales-300x210.jpg 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/carceles-y-enfermedades-mentales-768x538.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Vista\nas\u00ed, la prisi\u00f3n se convierte una forma sofisticada y fr\u00eda de castigo, una que\nen la actualidad merece un an\u00e1lisis detallado sobre su ocultamiento. Me refiero\na la invisibilidad que supone pensar en el tema carcelario, este escenario y\nsus procesos que parecen estar ocultos en la sociedad ya que nadie quiere\nhablar de ellos, y mucho menos afrontarlos. El recluso es un objeto que debe\ndesaparecer de forma temporal (aunque muchos piensan que lo mejor es manera definitiva),\ny para aquellos sistemas donde no existe pena de muerte (que tambi\u00e9n se ha \u201cmodernizado\u201d\npara volverse menos \u201cagresiva\u201d), lo ideal es que los reclusos no se vean, no se\nsientan, no existan. Ellos deben ser guardados en establecimientos alejados,\nque no entorpezcan el paisaje y de paso garanticen seguridad. As\u00ed, la idea de\naislamiento estar\u00e1 presente no s\u00f3lo en el hecho de la reclusi\u00f3n, sino tambi\u00e9n\nen la conciencia del recluido de que estar\u00e1 alejado de la comunidad urbana, el\nmensaje que se transmite es el de la desaparici\u00f3n, tanto f\u00edsica como mental.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nprisi\u00f3n engulle todo, es un agujero negro donde ni la luz puede escapar. Pero,\nde nuevo, la m\u00fasica llega para ense\u00f1arnos que nada escapa a su brillo. Si la\nprisi\u00f3n es el castigo para el alma, la m\u00fasica es el b\u00e1lsamo que repara esta\nherida profunda. Si la prisi\u00f3n condena el cuerpo y encierra el alma, la m\u00fasica dar\u00e1\nla libertad a cualquier costo. \u00a1Bendita sea la m\u00fasica!<\/p>\n\n\n\n<p>Johnny\nCash grab\u00f3 su primer disco en vivo en la prisi\u00f3n estatal de <em>Folsom<\/em> (California) en enero 1968. Este\nevento culmin\u00f3 el sue\u00f1o del cantante de ofrecer su m\u00fasica en centros\npenitenciarios, sue\u00f1o que en 1955 se dejaba ver cuando compuso su famosa\ncanci\u00f3n <em>Folsom Prison Blues. <\/em>Como\ndato curioso se sabe que durante el concierto los asistentes guardaron silencio\nmientras Cash tocaba, por lo que en la edici\u00f3n del disco se agregaron sonidos como\ngritos o abucheos para darle la atm\u00f3sfera propia de una presentaci\u00f3n en vivo. En\nel 2003 \u00e1lbum <em>At Folsom Prison<\/em> fue\nuno de los 50 \u00e1lbumes escogidos por la librer\u00eda del Congreso de los Estados\nUnidos para ser agregado al registro nacional (<em>National Film Registry<\/em>) y asegurar as\u00ed su conservaci\u00f3n; en el 2006,\nfue ubicado en el puesto n\u00famero 3 entre los 40 mejores \u00e1lbumes de <em>Country <\/em>de la historia seg\u00fan el canal <em>Country Music Television<\/em> (CMT); y en el\n2012, la revista <em>Rolling Stone<\/em> lo posicion\u00f3\nen el puesto 88 de su lista <em>500 Greatests\nAlbums of All Time<\/em>. <em>Johnny Cash At\nFolmom Prison<\/em> cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de June Carter (esposa de Cash\ndesde 1968), Carl Perkins y la banda de Cash <em>The Tennessee Three<\/em>, la banda de siempre y la mujer de su vida.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Folsom-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-156\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Folsom.jpg 1024w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Folsom-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Folsom-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption> prisi\u00f3n de Folsom, California<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Cash\nya se hab\u00eda presentado en prisiones antes de la grabaci\u00f3n de 1968. En 1957,\ncant\u00f3 en la prisi\u00f3n estatal de <em>Huntsville<\/em>\n(Texas), y al a\u00f1o siguiente en la prisi\u00f3n de <em>San Quentin<\/em> (California) en la v\u00edspera de A\u00f1o Nuevo. <em>San Quentin<\/em> es la misma prisi\u00f3n en donde\n<em>Metallica<\/em> grab\u00f3 el video de su canci\u00f3n\n\u201c<em>St. Anger<\/em>\u201d en el 2003. \u00bfQui\u00e9n dir\u00eda\nque los internos carcelarios tendr\u00edan una vida aburrida? Bueno, al menos en los\nEstados Unidos la historia nos muestra que un d\u00eda, de sorpresa, pueden llegar\nleyendas del <em>Rock and Roll<\/em> a tocar a\ntu patio \u00a1y luego dicen que el crimen no paga! <em>Merle Haggard<\/em>, otra de las leyendas de la m\u00fasica Country, estaba recluido\nen la prisi\u00f3n de <em>Huntville<\/em> por robo,\ny confes\u00f3 que despu\u00e9s de ver a Johnny supo que la m\u00fasica ser\u00eda su salvaci\u00f3n y\nvocaci\u00f3n \u00a1y luego dicen que la prisi\u00f3n no resocializa!<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"739\" height=\"529\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Cash-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-157\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Cash-1.jpg 739w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Cash-1-300x215.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 739px) 100vw, 739px\" \/><figcaption>Johnny Cash en la prisi\u00f3n de Folsom, 1968<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Vestido\ncompletamente de negro, Johnny Cash subi\u00f3 al escenario de la c\u00e1rcel, pero no\nestaba all\u00ed para pagar una condena, deseaba llevar luz a aquellas personas\nprivadas de su libertad y alejadas de sus familias. Con un simple \u201c<em>Hello, I\u2019m Johnny Cash<\/em>\u201d, una de las\nfrases m\u00e1s recordadas de la m\u00fasica, se inici\u00f3 la presentaci\u00f3n, es el abrebocas\nperfecto del legendario se\u00f1or Cash (cuando pienso en esta frase, recuerdo al\nExterminador y su \u201chasta la vista, baby\u201d, por alguna raz\u00f3n son est\u00e1s frases las\nque dan sentido a la historia de las artes y se incrustan en la cultura popular\npara volverse inmortales). La poderosa y cautivadora voz de Cash hizo que se\nganara el respeto de los internos, ya que ninguno se atrevi\u00f3 a interrumpirlo\nmientras cantaba, y ante un p\u00fablico complejo, Cash sali\u00f3 ileso y fortalecido.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"739\" height=\"529\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Cash-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-158\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Cash-2.jpg 739w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Cash-2-300x215.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 739px) 100vw, 739px\" \/><figcaption>Johnny Cash y June Carter<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La\ncanci\u00f3n que inicia el \u00e1lbum es precisamente <em>Folsom\nPrison Blues<\/em>, un baluarte de la m\u00fasica, una pieza que toda persona debe\nescuchar si quiere decir que ha disfrutado m\u00fasica de calidad. Un tema simple,\npoderoso y pegadizo que cuenta la historia universal del recluso que reflexiona\nsobre sus actos estando ya privado de la libertad, es: \u201c<em>una triste historia de un hombre que cumple condena y que, al ver pasar\nel tren, recuerda los consejos de su madre. S\u00f3lo quiere tomar el tren y\nmarcharse lejos de la prisi\u00f3n de Folsom, pero el dispararle a un hombre \u201cs\u00f3lo\npara verlo morir\u201d lo mantiene cautivo<\/em>\u201d, dijo en el 2007 M\u00f3nica Garrido en\nla Revista <em>Culto<\/em>. Cash hizo una buena\nselecci\u00f3n de sus canciones para la ocasi\u00f3n, temas como \u201c<em>Cocaine Blues<\/em>\u201d, \u201c<em>Jackson<\/em>\u201d,\n\u201c<em>Give my love to Rose<\/em>\u201d y \u201c<em>I got Stripes<\/em>\u201d. El tema que cerr\u00f3 el\nshow fue \u201cGreystone Chapel\u201d, canci\u00f3n escrita por un preso y que lleg\u00f3 a las\nmanos de Johnny la noche anterior entregada por el p\u00e1rroco de la prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"750\" height=\"422\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/GpZ-2HDJzFw?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Cash\nsiempre tuvo especial inter\u00e9s por aquellos que estaban prisioneros En alguna\nocasi\u00f3n <em>Tommy Cash<\/em>, hermano de\nJohnny, dijo que \u00e9ste \u201c<em>siempre se\nidentific\u00f3 con los desvalidos. Se identificaba con los prisioneros porque\nmuchos de ellos han cumplido sentencia y se han rehabilitado en algunos casos,\npero aun as\u00ed eran mantenidos ah\u00ed el resto de sus vidas. \u00c9l sent\u00eda una gran\nempat\u00eda por esas personas<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para\nlo interesados en esta legendaria presentaci\u00f3n, la editorial brit\u00e1nica <em>Reel Art Press<\/em> lanz\u00f3 el libro <em>Johnny Cash at Folsom &amp; San Quentin<\/em>,\nen \u00e9l se pueden apreciar, por primera vez, todo el archivo fotogr\u00e1fico: \u00ab<em>Algunas fotos son ic\u00f3nicas y las hemos visto\nun mill\u00f3n de veces. Otras permanec\u00edan in\u00e9ditas y pueden verse ahora por primera\nvez. Aun as\u00ed, debo decir que para m\u00ed lo realmente importante del libro es ver\nla capacidad de Jim para capturar la fuerza de la actuaci\u00f3n de Johnny Cash. Una\nfuerza que puede verse en las gotas de sudor, en c\u00f3mo el fot\u00f3grafo logra\ntransmitir la conexi\u00f3n entre el artista y su p\u00fablico. Es extraordinario<\/em>\u00ab,\ncuenta <em>Tony Nourmand<\/em>, fundador de la\neditorial y una de las mayores autoridades mundiales en fotograf\u00eda de los a\u00f1os\n60 y 70.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"600\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/d350_1966_11_08b_one-960x600-c-center.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-159\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/d350_1966_11_08b_one-960x600-c-center.jpg 960w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/d350_1966_11_08b_one-960x600-c-center-300x188.jpg 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/d350_1966_11_08b_one-960x600-c-center-768x480.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><figcaption>Cash cantando en Folsom Prison<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Netflix<\/em> acaba de lanzar un especial con la famosa\nbanda de m\u00fasica mexicana <em>Los Tigres del\nNorte<\/em>, que, siguiendo los pasos de Johnny Cash, se presentan en la m\u00edtica\nprisi\u00f3n de <em>Folsom<\/em>. La gran colonia de\nlatinoamericanos (mexicanos en especial) que se encuentran en prisiones\nnorteamericanas permiten entender porque el proyecto tiene \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"750\" height=\"422\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/e0_-6k2cCDo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"819\" height=\"1024\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/tigres-del-norte-folsom-819x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-160\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/tigres-del-norte-folsom-819x1024.jpg 819w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/tigres-del-norte-folsom-240x300.jpg 240w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/tigres-del-norte-folsom-768x960.jpg 768w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/tigres-del-norte-folsom.jpg 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px\" \/><figcaption>Los Tigres del Norte en la prisi\u00f3n de Folsom<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Cantando\na quienes han cruzado el muro para buscar una mejor vida, la banda mexicana se\nencuentra con esa historia universal que tambi\u00e9n conmov\u00ed\u00f3 a Cash, la del individuo\nque reflexiona sobre su pasado anhelando escapar de su presente. Al final, es\nen la m\u00fasica donde se puede hallar libertad a pesar de los barrotes que\ncondenan a una vida en reclusi\u00f3n. Pero los Tigres fueron m\u00e1s all\u00e1, en una\ndeclaraci\u00f3n de principios se presentaron dos veces en la prisi\u00f3n, una en la\nsecci\u00f3n masculina y otra en la secci\u00f3n para mujeres. El especial fue grabado en\nel 2018 y ya se encuentra disponible en la plataforma. La m\u00fasica fue producida\npor el argentino Gustavo Santaolalla, y cuent6a con una versi\u00f3n en espa\u00f1ol de <em>Folsom Prison Blues<\/em>: \u00abLa prisi\u00f3n de\nFolsom\u00bb especialmente reescrita por la banda con la ayuda de <em>Ana Cristina Cash<\/em>, nuera del cantante.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La prisi\u00f3n engulle todo, es un agujero negro donde ni la luz puede escapar. Pero, de nuevo, la m\u00fasica llega para ense\u00f1arnos que nada escapa a su brillo. Si la prisi\u00f3n es el castigo para el alma, la m\u00fasica es el b\u00e1lsamo que repara esta herida profunda. Si la prisi\u00f3n condena el cuerpo y encierra el alma, la m\u00fasica dar\u00e1 la libertad a cualquier costo. \u00a1Bendita sea la m\u00fasica!<\/p><p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/2019\/09\/25\/libertad-johnny-cash-los-tigres-del-norte-y-michel-foucault\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":24,"featured_media":157,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-152","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-rock-e-historia","item-wrap"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/files\/2019\/09\/Cash-1.jpg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=152"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/152\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":161,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/152\/revisions\/161"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/media\/157"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/rock-and-words\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}