{"id":648,"date":"2014-07-25T22:00:35","date_gmt":"2014-07-26T03:00:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/?p=648"},"modified":"2014-07-25T22:00:35","modified_gmt":"2014-07-26T03:00:35","slug":"el-adios-de-alice","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/nobel\/648-el-adios-de-alice","title":{"rendered":"El adi\u00f3s de Alice"},"content":{"rendered":"<div style=\"color: #333333\">\n<div id=\"attachment_651\" style=\"width: 339px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/files\/2014\/07\/Alice-Munro-008.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-651\" class=\"wp-image-651 \" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/files\/2014\/07\/Alice-Munro-008-300x180.jpg\" alt=\"Alice Munro\" width=\"339\" height=\"206\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-651\" class=\"wp-caption-text\">Alice Munro a orillas del lago Ontario.<\/p><\/div>\n<\/div>\n<div style=\"color: #333333\">Hace alg\u00fan tiempo, con otros libros no menos importantes, pensaba en c\u00f3mo entender\u00a0a un escritor a partir de su \u00faltimo trabajo, es decir, en el ocaso de su carrera, cuando todo parece haber sido dicho, escrito y pensado.<\/div>\n<div style=\"color: #333333\"><\/div>\n<div style=\"color: #333333\">Naturalmente\u00a0resulta complicado, pero la posibilidad de acercarnos al mundo literario no tiene un orden predefinido, por fortuna, m\u00e1s all\u00e1 de las discusiones que esto conlleve.<\/div>\n<div style=\"color: #333333\"><\/div>\n<div style=\"color: #333333\">La carrera de un escritor tiene momentos importantes. picos altos y bajos. Es a partir de la publicaci\u00f3n de sus propios t\u00edtulos, de las vivencias, tragedias, \u00e9xitos y el mismo retiro cuando afloran esas marcas.<\/div>\n<div style=\"color: #333333\"><\/div>\n<div style=\"color: #333333\">Ocurrieron tres cosas importantes en los \u00faltimos meses que dan color a estas ideas.<\/div>\n<div style=\"color: #333333\">La primera: la entrega del Nobel de Literatura 2013 a Alice Munro, una canadiense entrada en a\u00f1os (83 para ser exactos), quien public\u00f3 al menos una docena de libros, la mayor\u00eda de ellos recopilaci\u00f3n de relatos cortos.<\/div>\n<div style=\"color: #333333\">La segunda semilla de este planteamiento es el hecho de que hubiese anunciado meses antes\u00a0de recibir el premio, que no escribir\u00eda m\u00e1s, \u00abMi vida querida es mi \u00faltimo libro\u00bb, dijo Munro.<\/div>\n<div style=\"color: #333333\">La tercera situaci\u00f3n nace a partir del\u00a0monocromo comercial que tuvo la noticia. Decenas de libros blancos, generalmente con una mujer en la portada, adornaron las librer\u00edas. Muchos salieron en busca de las letras de esta se\u00f1ora. C\u00f3mo no, si un Nobel debe ser bueno, por qu\u00e9 no adquirirlo.<\/div>\n<div style=\"color: #333333\">Yo fui uno de quienes pens\u00f3 as\u00ed.<\/div>\n<div style=\"color: #333333\"><\/div>\n<div style=\"color: #333333\">Cuando Munro dijo \u00abNo escribo m\u00e1s\u00bb, en Canad\u00e1 hubo l\u00e1grimas, en Colombia apenas algunos sab\u00edan quien era esta dama. Lo cierto es que la escritora canadiense dej\u00f3 en la retina como prueba final de su talento &#8216;Mi vida querida&#8217;, su hijo menor, un trabajo literario (en parte autobiogr\u00e1fico) compuesto por diez\u00a0relatos cortos, como es su caracter\u00edstica habitual, y otros cuatro de tinte autobiogr\u00e1fico, a modo de despedida. No obstante, era una carrera a la que le faltaba algo&#8230;<\/div>\n<div style=\"color: #333333\"><\/div>\n<div style=\"color: #333333\">Fue con el silencio de una noche fr\u00eda como testigo cuando su hija la despert\u00f3 para informarle que la academia le hab\u00eda concedido el Nobel. Es entonces cuando ese punto se convierte\u00a0en muchos puntos, y su obra obtuvo el eco que hoy nos permite estar ante su creaci\u00f3n en total esplendor. Empero, la decisi\u00f3n ya estaba tomada. Hay Nobel, pero no m\u00e1s libros.<\/div>\n<div style=\"color: #333333\"><\/div>\n<div style=\"color: #333333\">El mundo literario de Alice Munro es una exaltaci\u00f3n a la vida cotidiana de millones de mujeres de nuestro tiempo. Con sus indecisiones, sus tragedias, derrotas, llantos y victorias&#8230;<\/div>\n<div style=\"color: #333333\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-655\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/files\/2014\/07\/H421395-196x300.jpg\" alt=\"H421395.jpg\" width=\"76\" height=\"133\" \/><\/div>\n<p>Este libro en particular permite encantarnos con las letras de una escritora madura, despojada de artilugios, o tramas ambiguas, de una manera sencilla, sin que por ella pierda su elegancia, no lleva paso a paso por una senda de encanto literario.<\/p>\n<div style=\"color: #333333\"><\/div>\n<div style=\"color: #333333\">Algunos relatos parecen decir simplemente adi\u00f3s. Estuve aqu\u00ed, de paso como todos, y esta es la vida que tuve y estos son los recuerdos que me quedan. Es en realidad conmovedor abordar las p\u00e1ginas con el sentimiento de conocer que ese alguien no volver\u00e1&#8230; Es entonces cuando entendemos que los libros tambi\u00e9n tienen alma.<\/div>\n<div style=\"color: #333333\"><\/div>\n<div style=\"color: #333333\">Hola y adi\u00f3s, Alice.<\/div>\n<div style=\"color: #333333\"><\/div>\n<div style=\"color: #333333\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace alg\u00fan tiempo, con otros libros no menos importantes, pensaba en c\u00f3mo entender\u00a0a un escritor a partir de su \u00faltimo trabajo, es decir, en el ocaso de su carrera, cuando todo parece haber sido dicho, escrito y pensado. Naturalmente\u00a0resulta complicado, pero la posibilidad de acercarnos al mundo literario no tiene un orden predefinido, por fortuna, &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/nobel\/648-el-adios-de-alice\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":662,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[68,70,69],"class_list":["post-648","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nobel","tag-alice-munro","tag-canada","tag-nobel-2","item-wrap"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/files\/2014\/07\/images.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2uKpE-as","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/648","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=648"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/648\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":672,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/648\/revisions\/672"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/wp-json\/wp\/v2\/media\/662"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=648"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=648"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/otro-aburrido-club-de-lectura\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=648"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}