{"id":1326,"date":"2010-03-27T11:07:22","date_gmt":"2010-03-27T16:07:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.vliberal.com\/blogs\/medio-ambiente\/?p=1326"},"modified":"2010-03-27T11:07:22","modified_gmt":"2010-03-27T16:07:22","slug":"refugiados-ambientales-un-exodo-sin-tierra-prometida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/medio-ambiente\/sin-categoria\/1326-refugiados-ambientales-un-exodo-sin-tierra-prometida","title":{"rendered":"REFUGIADOS AMBIENTALES: Un \u00e9xodo sin \u201cTierra Prometida\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1328\" src=\"http:\/\/www.vliberal.com\/blogs\/medio-ambiente\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/61be063b.jpg\" alt=\"61be063b\" width=\"472\" height=\"315\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/medio-ambiente\/files\/2010\/03\/61be063b.jpg 639w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/medio-ambiente\/files\/2010\/03\/61be063b-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 472px) 100vw, 472px\" \/>Escrito por David Rodr\u00edguez Seoane<br \/>\nLos huracanes, los terremotos, la subida del mar y la desertificaci\u00f3n provocan la migraci\u00f3n de millones de personas que parten sin destino, ya que ning\u00fan pa\u00eds del mundo reconoce el estatuto de refugiado ambiental. La ONU calcula que en 2010 se alcanzar\u00e1n los 50 millones de desplazados por los \u201ccaprichos de la naturaleza\u201d. Un \u00e9xodo sin \u201ctierra prometida\u201d y sin ning\u00fan destino que otear en el horizonte ya que ning\u00fan pa\u00eds concede el estatuto de refugiado ambiental.<br \/>\nLos casos recientes de los devastadores terremotos de Hait\u00ed y Chile dan buena cuenta de una realidad que no afecta por igual a todos los pa\u00edses. Si bien es cierto que la madre naturaleza no hace distingos entre sus hijos, ya sean ricos o pobres, tambi\u00e9n lo es que, muchas veces, detr\u00e1s de las cat\u00e1strofes naturales se esconden la mano del hombre y su inconsciencia. Las construcciones con materiales de dudosa calidad y en espacios no urbanizables son uno de los efectos contraproducentes m\u00e1s habituales que se derivan de la intervenci\u00f3n humana en las zonas m\u00e1s propensas al impacto desbocado del medioambiente. Quiz\u00e1s sea \u00e9sta la raz\u00f3n que hace que la naturaleza reparta su ira con medidas desiguales. Baste con mencionar Jap\u00f3n.<br \/>\nLas causas ambientales que pueden llevar a millones de personas a emprender una nueva vida lejos de la suya son m\u00faltiples. El cambio clim\u00e1tico s\u00f3lo es la \u00faltima en unirse a la lista. Desastres naturales como los del hurac\u00e1n Katrina o el tsunami que asol\u00f3 el sureste asi\u00e1tico en 2004, la desertificaci\u00f3n o desgraciados accidentes industriales como el de Chernobyl suponen el punto de partida de un viaje de ida a ninguna parte y para el que parece no haber retorno.<br \/>\nTanto es as\u00ed que el Comit\u00e9 Internacional de la Cruz Roja (CICR) afirma que hoy la degradaci\u00f3n ambiental desplaza a m\u00e1s personas que el c\u00f3mputo global de las guerras que permanecen candentes en el mundo. En suma, este organismo calcula que son 211 millones las personas que han tenido que migrar por razones relacionadas de manera directa o indirecta con el deterioro de su entorno natural.<br \/>\nEl futuro tampoco parece halag\u00fce\u00f1o. Las estimaciones para 2050 se confunden en un aut\u00e9ntico remolino de cifras inexactas que debilita la voluntad de los estados y de los organismos internacionales de afrontar el problema. Los 200 millones de refugiados que vaticinan los estudios de la Universidad de Oxford se multiplican por cinco, seg\u00fan las apreciaciones de Christian Aid. Ante esta grave indeterminaci\u00f3n, muchos expertos han propuesto la elaboraci\u00f3n de una convenci\u00f3n especial que proteja a los desplazados ambientales.<br \/>\nA\u00fan as\u00ed y pese a que se trata de una situaci\u00f3n compleja en la que confluyen demasiados intereses pol\u00edticos, sociales y econ\u00f3micos por parte de los pa\u00edses implicados, la traba principal para encontrar una soluci\u00f3n aceptable se reduce a una \u00fanica cuesti\u00f3n: identificar qui\u00e9n ha motivado el desplazamiento. \u00c9ste es quiz\u00e1s el requisito fundamental que el derecho internacional considera ineludible para que un refugiado pueda solicitar asilo. Por eso, lograr que se reconozca al hombre como causante y por tanto culpable de las consecuencias del cambio clim\u00e1tico puede significar la gran esperanza de millones de personas obligadas a ser n\u00f3madas.<br \/>\nDadas las circunstancias, la responsabilidad de cuidar el planeta parece m\u00e1s obvia que nunca. Por supuesto, los \u201cataques\u201d de la naturaleza no pueden ser controlados por el hombre pero s\u00ed los suyos propios. Una mayor prevenci\u00f3n, en la medida de lo posible,  reducir\u00eda las p\u00e9rdidas y evitar\u00eda tanto dolor innecesario. Hoy el problema \u201cs\u00f3lo\u201d es conseguir que la comunidad internacional reconozca los derechos del refugiado ambiental. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 cuando no qued\u00e9 un solo lugar en la Tierra al que podamos huir en busca de refugio? Todav\u00eda estamos a tiempo de construir un buen presente que augure un mejor futuro.<br \/>\nFUENTE: ELMERCURIODIGITAL<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrito por David Rodr\u00edguez Seoane Los huracanes, los terremotos, la subida del mar y la desertificaci\u00f3n provocan la migraci\u00f3n de millones de personas que parten sin destino, ya que ning\u00fan pa\u00eds del mundo reconoce el estatuto de refugiado ambiental. 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