{"id":74,"date":"2019-09-11T17:41:53","date_gmt":"2019-09-11T15:41:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/laurometro\/?p=74"},"modified":"2019-09-12T02:00:40","modified_gmt":"2019-09-12T00:00:40","slug":"el-problema-es-de-reputacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laurometro\/2019\/09\/11\/el-problema-es-de-reputacion\/","title":{"rendered":"El problema es de reputaci\u00f3n."},"content":{"rendered":"\n<p>Algunos altos funcionarios del Estado aseguran que el problema del Gobierno Duque es que no saben comunicar. Como lo he venido sosteniendo, no hay buenos gobiernos que comuniquen mal, ni malos gobiernos que lo hagan bien. S\u00ed, la comunicaci\u00f3n gubernamental es un apoyo importante para generar v\u00ednculos, pero el insumo primario son las acciones, los hechos pol\u00edticos y el liderazgo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, en v\u00edsperas del relevo en la Direcci\u00f3n de Discursos de Presidencia, quisimos analizar el apoyo que presta la comunicaci\u00f3n del presidente Duque a su gesti\u00f3n, para examinar si efectivamente hab\u00eda fallas. Y s\u00ed las hay, y estas conllevan a un grave problema de reputaci\u00f3n, que afecta las dem\u00e1s acciones que realiza el gobierno. Por m\u00e1s que el gobierno intente hacer cosas para reconectarse con los colombianos, hay unas grandes fallas como resultado de las acciones y la gesti\u00f3n de la comunicaci\u00f3n estrat\u00e9gica.&nbsp;&nbsp;Aqu\u00ed resumimos algunas de las conclusiones:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/strong>&nbsp;<strong>Es un problema de reputaci\u00f3n.<\/strong> Volvamos a lo b\u00e1sico: Charles Frombun defini\u00f3 la reputaci\u00f3n como la acumulaci\u00f3n de percepciones basadas en acciones pasadas y sus perspectivas futuras, que se constituir\u00e1 en el atractivo general para el p\u00fablico interesado. El problema de Duque es que hace cinco a\u00f1os era casi un desconocido para la opini\u00f3n p\u00fablica; hace cuatro era un senador m\u00e1s de Uribe; y desde hace un a\u00f1o y medio un candidato que hac\u00eda trucos de magia, tocaba la guitarra, cantaba y bailaba salsa con presentadoras, un presidente que recib\u00eda en su oficina a la far\u00e1ndula y hac\u00eda cabecitas en el Bernabe\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Duque no ten\u00eda \u201cpuntos\u201d acumulados en el imaginario de la gente para soportar el tratar de volverse un candidato fresco y ch\u00e9vere, todo lo contrario, gener\u00f3 un efecto contraproducente que r\u00e1pidamente lo convirti\u00f3 en un personaje ligth. Es m\u00e1s f\u00e1cil comunicar acciones negativas que contar las bondades de un personaje porque el cerebro humano tiende a retener m\u00e1s lo negativo y lo pol\u00e9mico, y esa fue la primera impresi\u00f3n que caus\u00f3.&nbsp;&nbsp;Desperdiciaron una oportunidad enorme, de crear un personaje desde cero y convertirlo en una figura seria y cre\u00edble.&nbsp;&nbsp;La experiencia no se resuelve con unas canas, la experiencia pol\u00edtica es un asunto de acciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo preocupante, es que la reputaci\u00f3n del presidente le resta credibilidad a todo un gobierno, y esta falla en la comunicaci\u00f3n no genera respaldos, ni ambiente para gobernar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Necesidad de independencia<\/strong>. Adem\u00e1s de que la gente lo ve ligero, le reconoce un jefe pol\u00edtico y un partido que no lo respeta. Los colombianos lo ven d\u00e9bil. Duque necesita desmarcarse o por lo menos transmitir la sensaci\u00f3n de independencia, de capacidad para tomar decisiones propias, de firmeza. La gente busca en sus gobernantes una especie de padre, conservador o progresista, pero finalmente una figura paterna con autoridad. Mientras en la casa&nbsp;mande el hermano mayor, nadie lo va a tomar en serio. Tiene que salir de casa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No hay una bandera.<\/strong> Como lo analizamos ya en este mismo espacio, la construcci\u00f3n del imaginario de Duque va por el camino equivocado. La gente no siente que haya rumbo, ni sabe cual es el prop\u00f3sito de su gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Si hay bandera, es inalcanzable.<\/strong> La bandera que sugiere el gobierno es la econom\u00eda naranja, que impacta no solo a un sector muy peque\u00f1o, sino que, adem\u00e1s, lo entiende un p\u00fablico muy reducido. La mayor\u00eda de la gente no sabe ni qu\u00e9 significa, ni cu\u00e1les empresas la conforman, ni que es una industria. Un pa\u00eds con las preocupaciones del nuestro no est\u00e1 preparado para asumir puntos en la agenda de pa\u00edses de avanzada. No, en Colombia primero hay que resolver problemas de fondo como temas de seguridad nacional, de desarrollo social y econ\u00f3mico que inquietan d\u00eda a d\u00eda a los colombianos, antes de pensar en poner una bandera tan alta que ellos ni entienden.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a05.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Falta de coordinaci\u00f3n entre la agenda y lo que quieren comunicar.<\/strong> Lo que necesita comunicar con urgencia el presidente Duque es la sensaci\u00f3n de que hay alguien con firmeza que est\u00e1 gobernando y tomando decisiones por los colombianos. Necesita transmitir seguridad y autoridad, pero mientras en la agenda del presidente se sigan priorizando las reuniones light, no lo van a lograr tan f\u00e1cilmente. Mientras que a un presidente con problemas de reputaci\u00f3n por falta de experiencia lo sigan exponiendo a hacer videos promocionales de cortometrajes grabados con celulares en vez de estar comunicando asuntos de peso para la naci\u00f3n, les tomar\u00e1 mucho, pero mucho, tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>6.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No todo es crisis.<\/strong> No todo lo que se comunica, y m\u00e1s en redes sociales, es crisis. El gobierno no puede entrar en el juego de responder a todos los se\u00f1alamientos y menos de hacerlo de af\u00e1n sin siquiera pensar en el impacto de sus respuestas, como sucedi\u00f3 con la justificaci\u00f3n de los viajes y los 2 logros de la econom\u00eda naranja. Cuando no hay seguridad, lo mejor es abstenerse de decir las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Escuchar a la gente. <\/strong>El gobierno Duque, a pesar de hacer religiosa y muy juiciosamente los Talleres Construyendo Pa\u00eds, parece que no escuchara a la gente. La ciudadan\u00eda pide una cosa y el gobierno le apunta a la otra, hay que entender la gran foto, la situaci\u00f3n y sobre eso tomar acciones y ofrecer alivios. No hay porque ser agresivo con los gobernados, no hay que bloquearlos, ni dar la sensaci\u00f3n de intolerancia y desconexi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos altos funcionarios del Estado aseguran que el problema del Gobierno Duque es que no saben comunicar. Como lo he venido sosteniendo, no hay buenos gobiernos que comuniquen mal, ni malos gobiernos que lo hagan bien. S\u00ed, la comunicaci\u00f3n gubernamental es un apoyo importante para generar v\u00ednculos, pero el insumo primario son las acciones, los &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laurometro\/2019\/09\/11\/el-problema-es-de-reputacion\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[48,69,19,41,73,76,78,42,75,40,74],"class_list":["post-74","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-comunicacion","tag-comunicacion-gubernamental","tag-comunicacion-politica","tag-duque","tag-equipo-comunicaciones","tag-imagen","tag-imagen-del-presidente","tag-ivan-duque","tag-percepcion","tag-presidente","tag-reputacion","item-wrap"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laurometro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laurometro\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laurometro\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laurometro\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laurometro\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laurometro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laurometro\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74\/revisions\/82"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laurometro\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laurometro\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laurometro\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}