{"id":95,"date":"2019-11-02T20:26:45","date_gmt":"2019-11-02T19:26:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/?p=95"},"modified":"2019-11-04T23:12:09","modified_gmt":"2019-11-04T22:12:09","slug":"cuando-el-velcro-ya-no-pega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/2019\/11\/02\/cuando-el-velcro-ya-no-pega\/","title":{"rendered":"Cuando el velcro ya no pega"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Por m\u00e1s que lo intentes debes aceptar que ya ese velcro dej\u00f3 de pegar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/files\/2019\/11\/WhatsApp-Image-2019-11-02-at-2.22.55-PM-1.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-101\" width=\"191\" height=\"206\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/files\/2019\/11\/WhatsApp-Image-2019-11-02-at-2.22.55-PM-1.jpeg 640w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/files\/2019\/11\/WhatsApp-Image-2019-11-02-at-2.22.55-PM-1-279x300.jpeg 279w\" sizes=\"auto, (max-width: 191px) 100vw, 191px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Para terminar se necesita mucho odio o en algunos casos mucho amor. Despu\u00e9s de m\u00faltiples intentos por mantener el bote a flote las energ\u00edas se acabaron y las ganas tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace poco sal\u00ed a caminar con mi amiga Tita y estabamos hablando del amor, de lo dif\u00edcil que es tomar decisiones dr\u00e1sticas (al menos para m\u00ed) y ella muy dulce, tratando de entender mi retah\u00edla de sentimientos con y sin sentido, me pregunt\u00f3: \u00bfpero t\u00fa c\u00f3mo te sientes? respir\u00e9 un momento, pens\u00e9 un poco y le dije: como cuando el velcro ya no pega.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 si tuvieron alguna vez una de esas billeteras de adolescente sin mucha plata, pero con muchos papeles, tarjetas, cartas y otras cosas invaluables, recuerdo que cuando estaba en bachillerato tuve una y cuando el velcro dej\u00f3 de pegar no hab\u00eda nada en este mundo que lo hiciera funcionar.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese preciso segundo que mi amiga me pregunt\u00f3 c\u00f3mo me sent\u00eda en mi relaci\u00f3n, volv\u00ed 14 a\u00f1os atr\u00e1s y me sent\u00ed como cuando intentas pegar el velcro, lo presionas, lo sueltas, lo vuelves a pegar, pero siempre al final se despega.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed anduve yo por varios meses, aunque no estoy segura si fueron seis o doce, al final solo era tiempo; tiempo de espera, de incertidumbre, de intentos, de momentos bonitos y ef\u00edmeros, de momentos malos y presentes extra\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque considero que \u00e9l y yo somos buenas personas, buenos profesionales, con familias unidas, que hemos viajado bastante, tenemos gustos parecidos, a pesar de que \u00e9l no baila y yo bailo mucho, yo hablo mucho y \u00e9l es silencioso, al final solo nos enamoramos, \u00e9l de mi loca energ\u00eda y yo de su tranquila personalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso cuando el velcro dej\u00f3 de pegar no lo acept\u00e9, me sent\u00eda como cuando a pesar de tener la plata para una billetera nueva, quer\u00eda seguir intentando arreglarla. No quieres una m\u00e1s moderna o bonita, simplemente <strong>quieres la misma billetera.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esa era yo, quer\u00eda lo mismo y estaba decidida a pegar ese velcro, y mis queridos lectores, no espero que me juzguen porque si bien no han querido hacer posible una pareja a como d\u00e9 lugar, seguro que s\u00ed han querido hacer posible un trabajo, un nuevo reto, una receta incocinable o un sue\u00f1o por el que vale la pena luchar. Nos pegamos el velcro hasta que nosotros mismos los despegamos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pas\u00f3 un tiempo largo, lento, a veces feliz, a veces no tanto, en el que \u00e9l y yo dec\u00edamos (sin decirlo) \u00abHOY ES EL D\u00cdA DE PEGAR POR FIN ESE VELCRO\u00bb y no, ese d\u00eda justo la tela que hace que se adhiera no quer\u00eda pegar. Con un poco de frustraci\u00f3n acumulada, hice maleta y tom\u00e9 la decisi\u00f3n de dar el primer paso.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda dos opciones, o me quedaba con el velcro que algunos d\u00edas pega y otros no, o compraba billetera nueva. Para mi sorpresa, un d\u00eda entend\u00ed que ese velcro no iba a pegar m\u00e1s, que el amor no hace pegar nada, la fuerza y la motivaci\u00f3n s\u00ed, pero no es una cura m\u00e1gica, as\u00ed que en vez de comprar billetera o cambiar de velcro, decid\u00ed NO TENER BILLETERA.<\/p>\n\n\n\n<p>Si tienes una historia escr\u00edbeme y la escribimos juntas. <a href=\"mailto:lauraforerocomununicacion@gmail.com\">lauraforerocomunicacion@gmail.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por m\u00e1s que lo intentes debes aceptar que ya ese velcro dej\u00f3 de pegar.<\/p><p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/2019\/11\/02\/cuando-el-velcro-ya-no-pega\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":96,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[7,9,10,8],"class_list":["post-95","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mujeres-sensibles","tag-amor","tag-desamor","tag-historias","tag-velcro","item-wrap"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/files\/2019\/11\/WhatsApp-Image-2019-11-02-at-2.22.55-PM.jpeg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=95"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":106,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95\/revisions\/106"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/wp-json\/wp\/v2\/media\/96"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=95"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=95"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/laostra\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=95"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}