{"id":28,"date":"2013-04-13T11:27:28","date_gmt":"2013-04-13T16:27:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/?p=28"},"modified":"2013-05-27T16:46:19","modified_gmt":"2013-05-27T21:46:19","slug":"la-moda-de-no-seguir-modas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/2013\/04\/13\/la-moda-de-no-seguir-modas\/","title":{"rendered":"La moda de no seguir modas"},"content":{"rendered":"<p><em>Por Laura Rojas Gonz\u00e1lez<\/em><\/p>\n<div id=\"attachment_29\" style=\"width: 153px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/Elizabeth.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-29\" class=\" wp-image-29  \" alt=\"Tomada de internet \/ GENTE DE CA\u00d1AVERAL\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/Elizabeth.jpg\" width=\"153\" height=\"220\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/Elizabeth.jpg 334w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/Elizabeth-208x300.jpg 208w\" sizes=\"auto, (max-width: 153px) 100vw, 153px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-29\" class=\"wp-caption-text\">Elizabeth Taylor. Tomada de internet \/ EN EL NOMBRE DE LA MODA<\/p><\/div>\n<p>A pesar de la coqueter\u00eda de la moda, de esa incansable seducci\u00f3n de la que somos v\u00edctimas cuando vemos las revistas, la televisi\u00f3n, los mostradores de los centros comerciales o simplemente algo nuevo que una amiga adquiri\u00f3 y que nos hace perder un poco la cordura \u2013pero siempre con disimulo- debo confesar que hay algo que no soporto de ella: La uniformidad.<\/p>\n<div id=\"attachment_33\" style=\"width: 171px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/audrey-hepburn.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-33\" class=\" wp-image-33   \" alt=\"Audrey Hepburn. Tomada de internet \/ GENTE DE CA\u00d1AVERAL\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/audrey-hepburn.jpg\" width=\"171\" height=\"258\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/audrey-hepburn.jpg 677w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/audrey-hepburn-198x300.jpg 198w\" sizes=\"auto, (max-width: 171px) 100vw, 171px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-33\" class=\"wp-caption-text\">Audrey Hepburn. Tomada de internet \/ EN EL NOMBRE DE LA MODA<\/p><\/div>\n<p>Si bien es cierto que lo que nos ofrecen los grandes productores de prendas, zapatos y accesorios es casi tan infinito como el universo mismo, tambi\u00e9n lo es que cada temporada impone colores, texturas, cortes, tipos de peinado y maquillaje e incluso formas de usar lo que ya est\u00e1 inventado, que tiende a hacer que todas las personas luzcan de la misma manera.<\/p>\n<p>Y aunque suene superficial para los hombres, e incluso para nosotras mismas si lo decimos en voz alta, s\u00e9 que todas las mujeres estar\u00e1n de acuerdo conmigo en que ninguna disfrutar\u00eda de una noche especial si encuentra que en el recinto al que asisti\u00f3 hay otra mujer usando exactamente lo mismo que ella lleva puesto, y aunque al final de cuentas las risas y un par de copas hagan que se pase por alto este detalle, no tan peque\u00f1o, lo cierto es que preferir\u00edamos que nadie se diera cuenta o que en la tierra se abriera un peque\u00f1o hueco que nos tragara o se la tragara a ella.<\/p>\n<div id=\"attachment_37\" style=\"width: 173px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/Brigitte-Bardot.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-37\" class=\" wp-image-37    \" alt=\"Brigitte Bardot. Tomada de internet \/ GENTE DE CA\u00d1AVERAL\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/Brigitte-Bardot.jpg\" width=\"173\" height=\"249\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/Brigitte-Bardot.jpg 750w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/Brigitte-Bardot-709x1024.jpg 709w\" sizes=\"auto, (max-width: 173px) 100vw, 173px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-37\" class=\"wp-caption-text\">Brigitte Bardot. Tomada de internet \/ EN EL NOMBRE DE LA MODA<\/p><\/div>\n<p>Con esto no quiero decir que nuestras prendas deban ser exclusiv\u00edsimas y que cada camisa o falda que tengamos deba habernos costado el equivalente al salario m\u00ednimo legal vigente, o que deba ser de la edici\u00f3n limitada de la \u00faltima colecci\u00f3n del dise\u00f1ador m\u00e1s reconocido de la historia de la moda \u00a1no! Lo que quiero decir es que el hecho de que algo est\u00e9 de moda no implica que debamos tenerlo y usarlo en el mismo momento y lugar en que lo est\u00e1 usando todo el mundo.<\/p>\n<p>Es por eso que siempre he encontrado encantador que una mujer sea capaz de crear su propio estilo. Que tenga algo que la diferencie de las dem\u00e1s: su pelo, su aroma, sus manos, los zapatos que usa, sus lentes, su mirada\u2026 incluso podr\u00eda ser el aparente, ojo, \u2018aparente\u2019 desinter\u00e9s por lucir bien.<\/p>\n<div id=\"attachment_42\" style=\"width: 164px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/Mary.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-42\" class=\" wp-image-42 \" alt=\"Marilyn Monroe. Tomada de internet \/ GENTE DE CA\u00d1AVERAL\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/Mary.jpg\" width=\"164\" height=\"238\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/Mary.jpg 274w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/Mary-207x300.jpg 207w\" sizes=\"auto, (max-width: 164px) 100vw, 164px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-42\" class=\"wp-caption-text\">Marilyn Monroe. Tomada de internet \/ EN EL NOMBRE DE LA MODA<\/p><\/div>\n<p>Por eso esta entrada est\u00e1 dedicada a la moda de no seguir modas, de tener el valor que se requiere para no usar la \u00faltima tendencia siempre, aunque por supuesto no la podemos dejar de lado porque precisamente \u00e9sta es la que nos permite combinar y fluir con el entorno.<\/p>\n<p>Las grandes divas de todos los tiempos como Marilyn Monroe, Audrey Hepburn, Elizabeth Taylor o Brigitte Bardot siempre tuvieron algo cautivador, algo que las hizo \u00fanicas y que las convirti\u00f3 en el sue\u00f1o de todos los hombres y en el ideal de todas las mujeres. Liz con sus inconfundibles ojos violetas y su apasionado gusto por las joyas, Audrey con su elegancia y nost\u00e1lgica mirada que llegaba casi hasta la ingenuidad, Brigitte con su espectacular cabellera rubia, obviamente sin pasar por alto su angelical rostro y Marilyn, la m\u00e1s diva de todas las divas, con su arrolladora sensualidad y su inolvidable vestido blanco.<\/p>\n<p>Todas estas mujeres se distinguieron por no seguir modas, sino por imponerlas. Ellas se convirtieron en los \u00edconos de todos los tiempos y las musas que inspiraron, e incluso hoy siguen influenciando, a los dise\u00f1adores de todas partes del mundo, y aunque s\u00e9 que nuestro prop\u00f3sito no es convertirnos en la musa de nadie porque tenemos nuestras propias preocupaciones y tareas que consumen la mayor cantidad de nuestro tiempo, lo cierto es que no querer parecernos a todas har\u00e1 que nosotras tambi\u00e9n seamos mujeres irresistibles e inolvidables.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Laura Rojas Gonz\u00e1lez A pesar de la coqueter\u00eda de la moda, de esa incansable seducci\u00f3n de la que somos v\u00edctimas cuando vemos las revistas, la televisi\u00f3n, los mostradores de los centros comerciales o simplemente algo nuevo que una amiga adquiri\u00f3 y que nos hace perder un poco la cordura \u2013pero siempre con disimulo- debo &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/2013\/04\/13\/la-moda-de-no-seguir-modas\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":46,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[35],"tags":[4,6,5,11,12,3,2],"class_list":["post-28","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-como-todo-sobre-moda-muy-personal","tag-audrey-hepburn","tag-brigitte-bardot","tag-elizabeth-taylor","tag-en-el-nombre-de-la-moda","tag-laura-rojas-gonzalez","tag-marilyn-monroe","tag-moda","item-wrap"],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/files\/2013\/04\/13GECANXXA037_WIDE_TP_2.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p3ji4N-s","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28"}],"version-history":[{"count":27,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28\/revisions\/49"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/en-el-nombre-de-la-moda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}