{"id":679,"date":"2013-05-15T13:43:04","date_gmt":"2013-05-15T18:43:04","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/?p=679"},"modified":"2020-03-09T10:53:09","modified_gmt":"2020-03-09T15:53:09","slug":"farenheit-451-una-pelicula-para-quemar-libros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2013\/05\/15\/farenheit-451-una-pelicula-para-quemar-libros\/","title":{"rendered":"FARENHEIT 451, una pel\u00edcula para los \u00b4quema libros&#8217;"},"content":{"rendered":"<p>A comienzos de este mes, la revista Semana record\u00f3 los 80 a\u00f1os de la quema de libros que lideraron Hitler y su ministro de propaganda Goebbels, un 10 de mayo de 1933, en la que <strong>intentaron, seg\u00fan su obtusa visi\u00f3n, evitar que el alma del pueblo alem\u00e1n se manchara con obras de destacados pensadores<\/strong> como, el psicoanal\u00edsta Sigmun Freud, el economista Carl Marx, el escritor de ciencia ficci\u00f3n HG Wells, el escritor y naturalista Emile Zol\u00e1, entre otros.<strong> La historia enalteci\u00f3 con el tiempo a los escritores y conden\u00f3 por ignorante al violento nacionalsocialismo<\/strong>.<\/p>\n<p>Para verg\u00fcenza de los santandereanos la nota tambi\u00e9n incluy\u00f3 &nbsp;un hecho similar sucedido hace 35 a\u00f1os en Bucaramanga, organizado, seg\u00fan el semanario, por el actual Procurador General de la Naci\u00f3n Alejandro Ord\u00f3\u00f1ez Maldonado.<\/p>\n<p><strong>Aunque hab\u00eda escuchado esa historia, en la que un grupo religioso de la ciudad hab\u00eda quemado libros p\u00fablicos por considerarlos ofensivos con la virgen Mar\u00eda, me parec\u00eda algo incre\u00edble, uno mito urbano m\u00e1s, pero la foto comparativa que acompa\u00f1\u00f3 el art\u00edculo es bastante diciente<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/342761_115939_1-1-001.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-680\" alt=\"342761_115939_1 (1)-001\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/342761_115939_1-1-001.jpg\" width=\"504\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/342761_115939_1-1-001.jpg 630w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/342761_115939_1-1-001-300x164.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 504px) 100vw, 504px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; A la izq, quema de libros en Bga, a la der. quema de libros en la Alemania Nazi<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue dif\u00edcil soportar la molestia que me produjo \u00e9sta efem\u00e9rides <strong>hasta que &nbsp;record\u00e9 una pel\u00edcula de Francois Truffaut llamada Farenheit 451, de 1966, basada en un texto futurista de Ray Bradbury muy parecida a la que estos \u00b4incendiarios\u00b4 hicieron.<\/strong><\/p>\n<p>Lo primero es que la trama se sit\u00faa en un futuro lejano para la \u00e9poca en que se escribi\u00f3, 1953, pero perfectamente podr\u00eda ser el a\u00f1o 2013.<\/p>\n<p>La sociedad de Farenheit 451 tiene como forma principal de conocimiento y casi \u00fanica lo audiovisual, hay televisores por todos lados hasta en los lugares m\u00e1s \u00edntimos. No hay textos escritos sino dibujados o con fotograf\u00edas y <strong>lo m\u00e1s \u00b4bizarro\u00b4 de esa sociedad que imagin\u00f3 Bradbury y que represent\u00f3 Truffaut en la pel\u00edcula es que \u00a1los bomberos eran los encargados de incendiar cualquier libro que encontraran!, pues era ilegal poseerlos<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/fahrenheit-451.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-681\" alt=\"fahrenheit-451\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/fahrenheit-451.jpg\" width=\"351\" height=\"475\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/fahrenheit-451.jpg 351w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/fahrenheit-451-221x300.jpg 221w\" sizes=\"auto, (max-width: 351px) 100vw, 351px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Cuando la vi me pareci\u00f3 fant\u00e1stica por la imaginaci\u00f3n de Bradbury pero ahora me aterra descubrir que en muchos sentidos se est\u00e1 haciendo realidad el planteamiento<\/strong> pues adem\u00e1s del desprecio por la lectura en la sociedad actual veo que aparentemente el encargado de defender los intereses de los ciudadanos en Colombia,&nbsp; es decir el Procurador general de la Naci\u00f3n Alejandro Ord\u00f3\u00f1ez, actu\u00f3 como el Capit\u00e1n de esos bomberos represivos cuando cometi\u00f3, seg\u00fan el art\u00edculo,<strong> el salvaje acto de quemar libros de la biblioteca p\u00fablica, un atentado contra uno de los valores m\u00e1s grandes que tenemos los ciudadanos como lo es el pensamiento conservado en papel.<\/strong><\/p>\n<p>El caso de Guy Montag, el bombero protagonista de la pel\u00edcula interpretado por Oskar Werner es particular pues aunque siempre fue muy disciplinado en su labor, empieza a dudar que esa ley sea valedera despu\u00e9s de conocer a <strong>la joven profesora Clarisse, quien le dice en voz baja que \u00b4en una \u00e9poca olvidada los bomberos se encargaban de apagar el fuego no de crearlo y que los libros eran la base del entendimiento humano\u00b4<\/strong>.<\/p>\n<p>Montag desconf\u00eda de la \u00b4subversiva\u00b4 y bonita mujer &nbsp;pero es flexible &nbsp;pues obviamente le gusta.<\/p>\n<p>En un allanamiento, el bombero l<strong>lega con su escuadr\u00f3n a una casa donde se descubri\u00f3 una \u00b4temible\u00b4 biblioteca<\/strong> y en un momento que se queda s\u00f3lo guarda para si uno de los libros. Por curiosidad lo lee y su vida cambia aunque le espera la retaliaci\u00f3n&nbsp;de sus antiguos compa\u00f1eros y del implacable capit\u00e1n del cuerpo bomberil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/Fahrenheit-451-007.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-682\" alt=\"Fahrenheit-451-007\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/Fahrenheit-451-007.jpg\" width=\"460\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/Fahrenheit-451-007.jpg 460w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/Fahrenheit-451-007-300x180.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 eran proscritos los libros en la pel\u00edcula? &nbsp;para los&nbsp;<\/strong><strong>l\u00edderes&nbsp;<\/strong><strong>controladores , estos imped\u00edan que los ciudadanos fueran felices, les creaban angustias a quienes los le\u00edan, los hac\u00edan cuestionar su entorno y los distra\u00edan de sus labores cotidianas.<\/strong><\/p>\n<p>Esto me lleva a otra pregunta, \u00bfCu\u00e1les fueron los libros que, supuestamente, quem\u00f3 el actual Procurador de la naci\u00f3n? al parecer, unos que consideraba pornogr\u00e1ficos, otros lesivos para los j\u00f3venes, entre ellos algunos de Garc\u00eda M\u00e1rquez, V\u00edctor Hugo, Carl Marx,&nbsp; Descartes, Marcel Proust, Jos\u00e9 Mar\u00eda Vargas-Villa, Thomas Mann, biblias protestantes y algunas revistas de educaci\u00f3n sexual. <strong>Algunos, curiosamente, tambi\u00e9n destruidos en la Berl\u00edn Nazi.<\/strong><\/p>\n<p>El se\u00f1or que quema libros para beneficio de los j\u00f3venes, tiene tan buena aceptaci\u00f3n en sectores ultra conservadores que es probable su postulaci\u00f3n a la presidencia de Colombia. Me acord\u00e9 de un dato, <strong>los libros que quemaron los Nacional socialistas al llegar al poder en Alemania se calcula en cuarenta mil 40.000<\/strong> entre, novelas, pol\u00edtica, pensadores, historia y religi\u00f3n, algunas colecciones irrecuperables.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/fahrenheit4515.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-683\" alt=\"fahrenheit4515\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/fahrenheit4515.jpg\" width=\"430\" height=\"333\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/fahrenheit4515.jpg 716w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/fahrenheit4515-300x232.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 430px) 100vw, 430px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ray Bradbury fue destacado por sus escritos de suspenso y ficci\u00f3n entre los que se encuentran Cr\u00f3nicas Marcianas. Francois Trufaut por ser impulsor de la Nueva Ola cinematogr\u00e1fica francesa, primero como escritor en la revista especializada Cahier du Cinem\u00e1 y luego como director de pel\u00edculas tan destacadas como, Los 400 golpes, ganadora del Festival de Cannes 1959, La noche americana 1973, El hombre que amaba a las mujeres 1977, una de mis favoritas, <strong>y Farenheit 451 de 1966 cuya virtud es que se hace m\u00e1s vigente con el pasar de los a\u00f1os y el actuar incongruente de algunos personajes de la vida p\u00fablica nacional.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A comienzos de este mes, la revista Semana record\u00f3 los 80 a\u00f1os de la quema de libros que lideraron Hitler y su ministro de propaganda Goebbels, un 10 de mayo de 1933, en la que intentaron, seg\u00fan su obtusa visi\u00f3n, evitar que el alma del pueblo alem\u00e1n se manchara con obras de destacados pensadores como, &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2013\/05\/15\/farenheit-451-una-pelicula-para-quemar-libros\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":681,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[120,119,166,121,122],"class_list":["post-679","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comentarios-cinematograficos","tag-alejandro-ordonez","tag-farenheit-451","tag-procurador-ordonez","tag-quema-de-libros","tag-truffaut","item-wrap"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/05\/fahrenheit-451.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2uKeD-aX","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/679","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=679"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/679\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1880,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/679\/revisions\/1880"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/media\/681"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=679"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}