{"id":575,"date":"2013-02-26T18:27:43","date_gmt":"2013-02-26T23:27:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/?p=575"},"modified":"2020-03-09T11:00:46","modified_gmt":"2020-03-09T16:00:46","slug":"bolivar-soy-yo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2013\/02\/26\/bolivar-soy-yo\/","title":{"rendered":"\u00a1Bol\u00edvar soy yo!"},"content":{"rendered":"<p><strong>Considero que este es el momento adecuado para hablar de un personaje que se crey\u00f3, la reencarnaci\u00f3n del libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar<\/strong>, que convenci\u00f3 a miles de personas con sus discursos populistas, alguien que intent\u00f3 unir bajo su ideal a varios pa\u00edses latinoamericanos, aquel que a trav\u00e9s de sus actuaciones en televisi\u00f3n gener\u00f3 grandes pasiones, del hombre que con su radicalismo cre\u00f3 una inestabilidad pol\u00edtica en su pa\u00eds, alguien que no se baj\u00f3 del poder as\u00ed estuviera enfermo, su nombre es\u2026 Santiago Miranda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2013\/02\/26\/bolivar-soy-yo\/bo\/\" rel=\"attachment wp-att-576\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-576\" alt=\"bo\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/02\/bo.jpg\" width=\"340\" height=\"459\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>No me confund\u00ed, no me estoy refiriendo a\u2026<\/strong> &nbsp;en fin,&nbsp; Santiago es el actor que encarna al libertador en la telenovela \u201cLos amores de Bol\u00edvar\u201d de gran rating a nivel nacional, en la cual el director y el libretista se toman libertades hist\u00f3ricas con los personajes a tal punto que Santiago siente que no puede seguir con la historia.<\/p>\n<p>Ese es el detonante de la pel\u00edcula <strong>\u00a1Bol\u00edvar soy yo! (2002), del director colombiano Jorge Al\u00ed Triana<\/strong>, en la que Robinson D\u00edaz interpreta al actor Santiago Miranda, quien <strong>se meti\u00f3 tanto en el personaje que la ficci\u00f3n y la realidad empezaron a jugar con \u00e9l.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Una situaci\u00f3n que tanto en la fantas\u00eda como en el escenario vivo de nuestros pa\u00edses &nbsp;tiene sus referentes.<\/strong><\/p>\n<p>Aunque Miranda si era un actor inestable, no se cre\u00eda Bol\u00edvar en el sentido literal de la palabra. Sucedi\u00f3 que adem\u00e1s de la crisis de la mediana edad que estaba viviendo, la <strong>gran cantidad de seguidores de la telenovela lo llamaban General cuando lo ve\u00edan en la calle<\/strong>, lo dejaban viajar gratis en avi\u00f3n, su mam\u00e1 le dec\u00eda a una vecina que no era f\u00e1cil ser la madre del libertador,&nbsp; incluso el presidente de la Rep\u00fablica con su Ministro de Defensa consideraron conveniente invitar a \u201cBol\u00edvar\u201d a una parada militar para que hiciera los honores correspondientes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2013\/02\/26\/bolivar-soy-yo\/p-bolivar-soy-yo-03\/\" rel=\"attachment wp-att-577\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-577\" alt=\"P- Bolivar soy yo 03\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/02\/P-Bolivar-soy-yo-03.jpg\" width=\"480\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/02\/P-Bolivar-soy-yo-03.jpg 480w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/02\/P-Bolivar-soy-yo-03-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Santiago, al ver el desbordado entusiasmo de la masa por su personaje, decide sacarle provecho, con nobles intenciones que poco apoco se le van saliendo de las manos<\/strong>. Primero da discursos sobre la integraci\u00f3n de las naciones, luego les \u00b4<i>canta la tabla<\/i>\u00b4 a los presidentes andinos reunidos en Bogot\u00e1: les dice que algunos de ellos utilizan su nombre, el de Bol\u00edvar, como pretexto para dar golpes de estado, para bautizar hospitales que no sirven o colegios sin recursos.<\/p>\n<p>Los guerrilleros sintieron que sus palabras eran tambi\u00e9n las de ellos. Salieron de las selvas y se tomaron el peque\u00f1o barco donde viajaba con el presidente, para hacerle entrega formal de la Espada de Bol\u00edvar, robada en la vida real por el grupo insurgente M-19, en enero de 1974. <strong>Bol\u00edvar, digo, Santiago, les dice que respeten, que de ninguna manera lo van a usar para legitimar la barbarie de la lucha armada.<\/strong><\/p>\n<p>No hay mucho en la ficci\u00f3n cinematogr\u00e1fica que se escape de nuestra <strong>\u00b4macondiana\u00b4<\/strong> cotidianidad.<\/p>\n<p>En 1981 un actor llamado Pedro Montoya interpret\u00f3 a Bol\u00edvar en la serie de televisi\u00f3n, \u201cBol\u00edvar, el hombre de las dificultades\u201d.&nbsp; Lo recuerdo por su galante voz de locutor profesional, su baja estatura pero con el porte del gran h\u00e9roe, aunque <strong>lo que m\u00e1s trascendi\u00f3 no fue su notable actuaci\u00f3n sino la supuesta dificultad del hombre para alejarse del personaje<\/strong>. &nbsp;<strong>Y digo supuesta, porque en realidad fue la sociedad la que no lo dej\u00f3 salirse del rol.<\/strong> Dijeron que \u00e9l se cre\u00eda Bol\u00edvar y el artista sin su traje solo dec\u00eda que por favor lo dejaran trabajar. No le dieron otro papel destacado, <i>porque no era digno ver a Bol\u00edvar actuar de algo que no fuera el<\/i>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_578\" style=\"width: 337px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2013\/02\/26\/bolivar-soy-yo\/tvnorel1001\/\" rel=\"attachment wp-att-578\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-578\" class=\" wp-image-578 \" alt=\"Pedro Montoya en Bol\u00edvar el hombre de las dificultades\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/02\/TVNorel1001.jpg\" width=\"337\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/02\/TVNorel1001.jpg 421w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/02\/TVNorel1001-263x300.jpg 263w\" sizes=\"auto, (max-width: 337px) 100vw, 337px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-578\" class=\"wp-caption-text\">Pedro Montoya en Bol\u00edvar el hombre de las dificultades<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Otro en su lugar hubiera construido una imagen de revolucionario y l\u00edder vitalicio bajo la sombra del pr\u00f3cer&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>Volviendo a la pel\u00edcula, Santiago Miranda, afectado por las presiones de la productora de la novela, su vida sentimental, el gobierno, su m\u00e9dico y <strong>la masa<\/strong>, decide obligar a los presidentes andinos a dejar sus intereses particulares para cumplir el sue\u00f1o, de un continente unido, sin fronteras entre hermanos y con objetivos comunes como erradicar la pobreza y la ignorancia.<\/p>\n<p>Por supuesto, las cosas no saldr\u00e1n c\u00f3mo nuestro, ahora s\u00ed, descabellado h\u00e9roe de pel\u00edcula, lo so\u00f1aba.<\/p>\n<p>La cinta, que fue premiada en el Festival de cine de Mar del Plata Argentina y en Touluse Francia en el 2002,&nbsp; lleg\u00f3 a mi mente despu\u00e9s de tantos a\u00f1os, <strong>por ver c\u00f3mo el presidente de un pa\u00eds latinoamericano buscaba, a costa de su salud, mantenerse en el poder, pues asumi\u00f3 su trayectoria de l\u00edder militar y pol\u00edtico como si fuera una herencia hist\u00f3rica del libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2013\/02\/26\/bolivar-soy-yo\/0725-venezuela-bolivars-mausoleum_full_600\/\" rel=\"attachment wp-att-579\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-579\" alt=\"0725-Venezuela-Bolivars-Mausoleum_full_600\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/02\/0725-Venezuela-Bolivars-Mausoleum_full_600.jpg\" width=\"486\" height=\"324\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/02\/0725-Venezuela-Bolivars-Mausoleum_full_600.jpg 600w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/02\/0725-Venezuela-Bolivars-Mausoleum_full_600-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 486px) 100vw, 486px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sus referencias constantes al l\u00edder de nuestra independencia, sus marat\u00f3nicas intervenciones televisivas, el llamado al peligroso nacionalismo, la paranoia de enemigos acechando, <strong>las multitudes fren\u00e9ticas sosteni\u00e9ndolo en el poder y una actitud agresiva con las corrientes pol\u00edticas adversas, me hicieron acordar de, \u00a1Bol\u00edvar soy yo!<\/strong><\/p>\n<p>No voy a decir de qu\u00e9 Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela estoy hablando ni de que Hugo Ch\u00e1vez me acord\u00e9, por consideraci\u00f3n a su salud que lo tiene alejado de las c\u00e1maras, de los discursos populares y de sus seguidores pero tambi\u00e9n,<strong> por temor a las masas incontrolables que devorar\u00e1n sin duda al actor de esta tragicomedia tropical.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Considero que este es el momento adecuado para hablar de un personaje que se crey\u00f3, la reencarnaci\u00f3n del libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar, que convenci\u00f3 a miles de personas con sus discursos populistas, alguien que intent\u00f3 unir bajo su ideal a varios pa\u00edses latinoamericanos, aquel que a trav\u00e9s de sus actuaciones en televisi\u00f3n gener\u00f3 grandes pasiones, del &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2013\/02\/26\/bolivar-soy-yo\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":576,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[3,1,16],"tags":[100,101,102,103],"class_list":["post-575","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas-de-cine","category-comentarios-cinematograficos","category-television","tag-bolivar-soy-yo","tag-hugo-chavez","tag-robinson-diaz","tag-simon-bolivar","item-wrap"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2013\/02\/bo.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2uKeD-9h","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/575","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=575"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/575\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1885,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/575\/revisions\/1885"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/media\/576"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=575"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=575"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=575"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}