{"id":297,"date":"2012-07-08T09:47:01","date_gmt":"2012-07-08T14:47:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/?p=297"},"modified":"2020-03-09T11:12:21","modified_gmt":"2020-03-09T16:12:21","slug":"cuantos-rambos-cuantos-escobar-a-proposito-del-patron-del-mal-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2012\/07\/08\/cuantos-rambos-cuantos-escobar-a-proposito-del-patron-del-mal-parte-ii\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1ntos Rambos, cu\u00e1ntos Escobar? A prop\u00f3sito del \u00b4Patr\u00f3n del mal\u00b4, parte II"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfCu\u00e1ntas historias sobre la guerra de Vietnam ha hecho Hollywood, cu\u00e1ntos desaparecidos siguen \u00b4apareciendo\u00b4 en las pel\u00edculas argentinas, cu\u00e1ntos tiroteos vimos con los mariachis mejicanos contados por ellos mismos, cu\u00e1ntas pel\u00edculas sobre los nazis est\u00e1n haciendo los alemanes, cu\u00e1ntas sobre la pelea con los irlandeses han realizado los ingleses, cu\u00e1ntas sobre la revoluci\u00f3n francesa son de ese pa\u00eds, cu\u00e1ntos indios y vaqueros se enfrentaron en el lejano oeste, los chinos sobre su revoluci\u00f3n cultural o los italianos con su \u00e9poca de emperadores, cu\u00e1ntas han hecho?<\/p>\n<p>Muchas, muchas pel\u00edculas se nutren de las \u00b4venas abiertas\u00b4 en la historia de cada pa\u00eds, intentando exorcizar esos fantasmas por medio de un lenguaje visual y sonoro, por supuesto, con el filtro del escritor, la casa productora y el director.&nbsp; En el caso estadounidense y su intervenci\u00f3n en Vietnam encontramos gran cantidad que son puro entretenimiento al estilo <strong>Rambo<\/strong>, Ted Koctcheff&nbsp;&nbsp;1982, pero un par de ellas son reflexivas como, <strong>Platoon<\/strong>, Oliver Stone 1986, y&nbsp;<strong>Nacidos para matar<\/strong>, Stanley Kubrick, 1987.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2012\/07\/rambo-0051.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-413\" title=\"rambo-005\" alt=\"\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2012\/07\/rambo-0051.jpg\" width=\"300\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2012\/07\/rambo-0051.jpg 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2012\/07\/rambo-0051-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un punto de discusi\u00f3n con esto de las series de televisi\u00f3n o pel\u00edculas colombianas que manejan temas relacionados con narcotr\u00e1fico o hist\u00f3ricas es que saturan a algunos espectadores y que adem\u00e1s no son totalmente fieles a los hechos.<\/p>\n<p>Ya he tenido esa charla en ocasiones anteriores por cuestiones de trabajo y mi posici\u00f3n es que no se deben censurar las obras por su tem\u00e1tica antes de verlas, lo que hay que fortalecer es la capacidad del espectador para valorar las que le aportan algo y las que no.<\/p>\n<p>Por ejemplo, <strong>Sumas y restas<\/strong>, Victor Gaviria 2005, toc\u00f3 por primera vez las consecuencias de ser laxo con dineros ilegales en la clase media antioque\u00f1a, <strong>La pasi\u00f3n de Gabriel<\/strong>, Luis Alberto Restrepo 2009, lo que implic\u00f3 para un sacerdote poco convencional, asumir una posici\u00f3n \u00e9tica en un lugar donde todos los poderes violentos no lo son, esas obras hay que verlas sin prejuicios, disfrutarlas como espect\u00e1culo y preguntarnos, entre otras cosas, que hubi\u00e9ramos hecho en el lugar del protagonista.<\/p>\n<p>Si aplic\u00e1ramos un tipo de descalificaci\u00f3n autom\u00e1tica a pel\u00edculas colombianas por el hecho de tratar en su contexto situaciones de violencia, nos hubi\u00e9ramos perdido, recientemente,&nbsp;<strong>Los colores de la Monta\u00f1a<\/strong> de Carlos C\u00e9sar Arbel\u00e1ez , 2011 y <strong>Peque\u00f1as voces<\/strong> de Oscar Andrade y Jairo Carrillo 2011, dos largometrajes de alto nivel art\u00edstico que nos cuentan historias de amistad enmarcadas en el conflicto armado nacional pero desde la mirada de los ni\u00f1os, una \u00f3ptica que no se hab\u00eda explorado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2012\/07\/LOS-COLORES-DE-LA-MONTA\u00d1A-001.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-300\" title=\"LOS COLORES DE LA MONTA\u00d1A-001\" alt=\"\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2012\/07\/LOS-COLORES-DE-LA-MONTA\u00d1A-001-682x1024.jpg\" width=\"302\" height=\"402\"><\/a><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2012\/07\/PEQUE\u00d1AS-VOCES-2-001.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-301\" title=\"PEQUE\u00d1AS VOCES 2-001\" alt=\"\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2012\/07\/PEQUE\u00d1AS-VOCES-2-001-716x1024.jpg\" width=\"302\" height=\"402\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que tanto las pel\u00edculas como la serie \u00b4<strong>Escobar, el patr\u00f3n del mal<\/strong>\u00b4 hay que verlas como lo que son, \u201cficci\u00f3n basada en hechos reales\u201d, una postura dram\u00e1tica de lo que el libretista o el creador de la obra considera que debe contar sobre hechos hist\u00f3ricos o noticiosos que afectaron al pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong><em>\u00abEl cine ni reemplaza la historia como disciplina ni la complementa. El cine es colindante con la historia, al igual que otras formas de relacionarnos con el pasado como, por ejemplo, la memoria o la tradici\u00f3n oral\u00bb. (Rosenstone, 1997)<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A\u00fan, si fuera un documental tampoco es la \u00b4verdad revelada\u00b4, sino un punto de vista, por eso insisto en que el televidente debe estar informado, leer peri\u00f3dicos, libros, charlar sobre esos temas y con argumentos valorar lo que ve, diferente a juzgar como lo hacen ciertos autodenominados cr\u00edticos que se quedan enredados en la forma y sentencian con palabras vac\u00edas como: \u00b4bueno o malo\u00b4 el producto, porque le gusta o no tal o cual interpretaci\u00f3n,&nbsp; porque el personaje real se pon\u00eda el saco de tal manera, o si la voz es igual o no al real, o si los cr\u00e9ditos les parecen feos y no van al fondo de las historias.<\/p>\n<p>Con ese tipo de temas que se ven en las pantallas grandes y chicas,&nbsp;podr\u00eda asegurar que los que vivimos esos momentos hacemos mentalmente nuestra propia novela, hecha de sensaciones y &nbsp;los que no, el ideal es que al menos recuerden que lo que hay que cambiar es la realidad, no la ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pr\u00f3ximo art\u00edculo:<\/p>\n<p>La Bruja de Blair en el documental de Langlois<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mario Mantilla Barajas<br \/>\nComunicador Social \u2013 Realizador Audiovisual<br \/>\nTwitter: &nbsp;@mareoman88 &nbsp; \/ &nbsp;&nbsp;mariomantilla88.blogspot.com<br \/>\nGrupo facebook, Control TV \u2013 Defensor\u00eda del Televidente TRO<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfCu\u00e1ntas historias sobre la guerra de Vietnam ha hecho Hollywood, cu\u00e1ntos desaparecidos siguen \u00b4apareciendo\u00b4 en las pel\u00edculas argentinas, cu\u00e1ntos tiroteos vimos con los mariachis mejicanos contados por ellos mismos, cu\u00e1ntas pel\u00edculas sobre los nazis est\u00e1n haciendo los alemanes, cu\u00e1ntas sobre la pelea con los irlandeses han realizado los ingleses, cu\u00e1ntas sobre la revoluci\u00f3n francesa son &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2012\/07\/08\/cuantos-rambos-cuantos-escobar-a-proposito-del-patron-del-mal-parte-ii\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":289,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[47,48,45,46],"class_list":["post-297","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comentarios-cinematograficos","tag-escobar","tag-peliculas-colombianas","tag-violencia-y-cine","tag-violencia-y-tv","item-wrap"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2012\/06\/Escobar-el-patrn-del-mal-001.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2uKeD-4N","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=297"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1893,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297\/revisions\/1893"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/media\/289"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=297"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=297"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=297"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}