{"id":1976,"date":"2020-10-18T12:39:09","date_gmt":"2020-10-18T17:39:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/?p=1976"},"modified":"2020-10-19T08:13:59","modified_gmt":"2020-10-19T13:13:59","slug":"del-cinecaballo-al-autocinema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2020\/10\/18\/del-cinecaballo-al-autocinema\/","title":{"rendered":"Ver cine desde el carro"},"content":{"rendered":"\n<p>Buscando opciones para reactivar el sector cinematogr\u00e1fico en el pa\u00eds, afectado notablemente por el cierre de las salas de exhibici\u00f3n y la congelaci\u00f3n de los estrenos mundiales, algunas empresas abrieron <strong>autocinemas<\/strong> en Bogot\u00e1, Cali y Bucaramanga.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"636\" src=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/220715409f97ed9-1024x636.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1981\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/220715409f97ed9-1024x636.jpg 1024w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/220715409f97ed9-300x186.jpg 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/220715409f97ed9-768x477.jpg 768w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/220715409f97ed9.jpg 1449w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Una propuesta <strong>atractiva<\/strong> para salir de casa a ver pel\u00edculas en pantalla grande,  utilizando el <strong>carro privado como palco<\/strong> y un dial codificado en su radio para amplificar el sonido. Esto conserva el distanciamiento f\u00edsico con otros espectadores y abre la posibilidad de una entrada econ\u00f3mica; aunque evidentemente no es la salvaci\u00f3n del sector.<\/p>\n\n\n\n<p>Los autocinemas tuvieron su auge en Estados Unidos en los a\u00f1os 50 del siglo XX, como una forma divertida de socializar mientras se proyectaban las historias del momento. Sin embargo, el incremento del valor de los terrenos, las variantes en los circuitos de comerciales y el cambio en las costumbres de entretenimiento, hicieron que los auto cines o autocinemas fueran <strong>desapareciendo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En Colombia la moda llego tarde y fue ef\u00edmera. Incluso recuerdo haber asistido a uno que quedaba cerca a <strong>Villa del Rosario<\/strong> Norte de Santander. L\u00e1stima que la pel\u00edcula no eran las m\u00e1s llamativa de la cartelera, el sitio mostraba un deterioro en sus instalaciones y el sistema de sonido que proven\u00eda de unos parlantes instalados a la altura de las ventanas de los carros, sonaba un tanto encajonado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/autocines-Grease-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1983\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/autocines-Grease-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/autocines-Grease-300x169.jpg 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/autocines-Grease-768x432.jpg 768w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/autocines-Grease-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/autocines-Grease-2048x1152.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Los actuales autocinemas cuentan con un sistema que te permite escuchar la pel\u00edcula en un dial privado en el radio de su carro<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando anunciaron la apertura de un autocinema en el Centro de Ferias, Exposiciones y Convenciones <strong>CENFER<\/strong>, ubicado en el \u00e1rea metropolitana de Bucaramanga, me entusiasm\u00e9, pues ten\u00eda la imagen de los autocinemas cl\u00e1sicos, con meseras en patines que te llevaban la comida al carro y con escenas rom\u00e1nticas al interior de los veh\u00edculos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la realidad dista de mi <strong>fantas\u00eda<\/strong>, lo cierto es que est\u00e1 muy bien organizado, con gu\u00edas amables desde la entrada al lugar, buena visibilidad y el sonido a la medida justa, pues somos nosotros quienes decidimos la cantidad de volumen en nuestro equipo del carro. <\/p>\n\n\n\n<p>Disfrutamos la experiencia, pero siento que todav\u00eda nos falta m\u00e1s<strong> cultura cinematogr\u00e1fica<\/strong> para llegar al punto ideal, pues pr\u00e1cticamente fuimos los \u00fanicos en ver la funci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Del Autocinema al Cinecaballo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Bucaramanga fue una de las primeras ciudades que vio la luz el\u00e9ctrica en nuestro pa\u00eds y este hecho sumado al pujante comercio exterior de finales del siglo XIX permiti\u00f3 que se diera un acontecimiento que parece de <strong>leyenda<\/strong>: la del <strong>Cine caballo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/gratis-png-cine-mudo-claqueta-cine-director-de-cine-western-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1996\" width=\"426\" height=\"426\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/gratis-png-cine-mudo-claqueta-cine-director-de-cine-western-1.png 890w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/gratis-png-cine-mudo-claqueta-cine-director-de-cine-western-1-300x300.png 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/gratis-png-cine-mudo-claqueta-cine-director-de-cine-western-1-150x150.png 150w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/gratis-png-cine-mudo-claqueta-cine-director-de-cine-western-1-768x768.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Resulta que el cine apenas llevaba un par de a\u00f1os sorprendiendo a europeos y norteamericanos cuando <strong>lleg\u00f3 a Colombia en 1897<\/strong>. Primero a el puerto paname\u00f1o de Col\u00f3n (Panam\u00e1 era una regi\u00f3n de Colombia antes de que un <em><strong>visionario<\/strong><\/em> presidente conservador se la vendiera a los Estadounidenses) y luego a Barranquilla. De all\u00ed, el aparato conocido como <strong>Vitascopio<\/strong> parti\u00f3 para Bogot\u00e1 por la principal v\u00eda del momento: el R\u00edo Grande de la Magdalena. <\/p>\n\n\n\n<p>Al enterarse del ilustre viajero, unos comerciantes decidieron traerlo a <strong>Bucaramanga<\/strong> para una presentaci\u00f3n en sociedad. Se habla de un empresario venezolano quien promovi\u00f3 el evento por toda la regi\u00f3n fronteriza. La noticia se esparci\u00f3 no s\u00f3lo en los alrededores de la naciente ciudad sino tambi\u00e9n por el gran Santander y cuentan que incluso llegaron del vecino <strong>pa\u00eds a lomo de mula<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/mac_gal_teatro_coliseo_peralta_1520021851-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1987\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/mac_gal_teatro_coliseo_peralta_1520021851-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/mac_gal_teatro_coliseo_peralta_1520021851-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/mac_gal_teatro_coliseo_peralta_1520021851-768x576.jpg 768w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2020\/10\/mac_gal_teatro_coliseo_peralta_1520021851.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption>Coliseo Peralta, Bucaramanga Colombia<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El sitio escogido fue el <strong>Coliseo Peralta<\/strong>, una hermosa edificaci\u00f3n tipo corral, con dos l\u00edneas de balcones laterales y un patio amplio que va pr\u00e1cticamente hasta la tarima. Esto facilit\u00f3 la entrada de gran cantidad de personas que ven\u00edan de otros lugares y que aun no se bajaban de sus <strong>caballos<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, se inauguraba en Santander el <strong>CINECABALLO<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>No era extra\u00f1o para el momento puesto que la edificaci\u00f3n estaba dise\u00f1ada para el acceso de estos animales, lo que si fue asombroso fueron los cortos de <strong>los hermanos Lumi\u00e9re<\/strong>, en los que los parisinos de las antiguas fotograf\u00edas caminaban como fantasmas por las calles y alg\u00fan r\u00e1pido movimiento hac\u00eda re\u00edr a los presentes en Bucaramanga Colombia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Hoy Cine y Teatros en Bucaramanga [1996] | 22:31 Min\" width=\"750\" height=\"563\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/LikpgR8TXmc?start=494&#038;feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><figcaption>Serie Huellas De Santander, TELEUIS 1996, Cap\u00edtulo Cine y Teatros en Bucaramanga. Aqu\u00ed se cuenta la historia del cinecaballo<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Volviendo a nuestros tiempos, qui\u00e9n iba a imaginar que en el 2020 las teatros tendr\u00edan que cerrar para evitar contagios por aglomeraciones o que los <strong>estrenos<\/strong> de las pel\u00edculas con r\u00f3tulo de taquilleras se <strong>aplazar\u00edan para el 2021<\/strong> o que la producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica quedara limitada pr\u00e1cticamente a historias en escenarios cerrados con pocos personajes.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo a algunos guionistas apocal\u00edpticos se les pudo haber ocurrido. Lo importante ahora, es que las salas de cine <strong>abran lo m\u00e1s pronto posible<\/strong> y que nuestros dirigentes analicen que una cosa es el <strong>distanciamiento f\u00edsico<\/strong> para prevenir contagios (con el cual estamos totalmente de acuerdo) y otra, es el <strong>distanciamiento social<\/strong>, no recomendado para nuestra salud mental. <\/p>\n\n\n\n<p>Mientras todo vuelve a la <strong>&#8216;normalidad&#8217;,<\/strong> podemos asistir a los autocinemas del pa\u00eds, o en su defecto, a alg\u00fan <strong>cinecaballo<\/strong> originario de tierras santandereanas.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Buscando opciones para reactivar el sector cinematogr\u00e1fico en el pa\u00eds, afectado notablemente por el cierre de las salas de exhibici\u00f3n y la congelaci\u00f3n de los estrenos mundiales, algunas empresas abrieron autocinemas en Bogot\u00e1, Cali y Bucaramanga. 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