{"id":1454,"date":"2017-12-08T15:38:19","date_gmt":"2017-12-08T20:38:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/?p=1454"},"modified":"2020-03-09T11:58:33","modified_gmt":"2020-03-09T16:58:33","slug":"loving-vincent-cine-al-oleo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2017\/12\/08\/loving-vincent-cine-al-oleo\/","title":{"rendered":"Loving Vincent, cine al \u00f3leo"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 sabemos de <strong>Vincent Van Gogh<\/strong>? Podr\u00edamos decir r\u00e1pidamente que fue un gran pintor <strong>holand\u00e9s<\/strong> cuya genialidad no fue valorada en vida. Que su hermano Theo lo ayud\u00f3 hasta donde pudo. Que en un momento de desesperaci\u00f3n <strong>se arranc\u00f3 una oreja y<\/strong>&nbsp;que sus cuadros llegaron a ser los m\u00e1s cotizados de la historia del arte despu\u00e9s de su tr\u00e1gico suicidio&#8230; pero <strong>\u00bfEn realidad se quit\u00f3 la vida?<\/strong><\/p>\n<p>Esa fue la pregunta que se hicieron la pareja de animadores gr\u00e1ficos <strong>Dorota Kobiela y Hugh Welchman<\/strong> antes de realizar, tal vez sin saber, una de las obras modernas de la cinematoraf\u00eda mundial, <strong>Loving Vincent (2017)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2017\/12\/08\/loving-vincent-cine-al-oleo\/db_posters_35094\/\" rel=\"attachment wp-att-1456\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1456\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/db_posters_35094.jpg\" alt=\"\" width=\"451\" height=\"666\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/db_posters_35094.jpg 496w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/db_posters_35094-203x300.jpg 203w\" sizes=\"auto, (max-width: 451px) 100vw, 451px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como admirador que soy de Van Gogh ya hab\u00eda visto otras referencias cinematogr\u00e1ficas como <strong>El loco del pelo rojo<\/strong>&nbsp;<strong>(1956)<\/strong> de Vincente Minnelli protagonizada por <strong>Kirk Douglas<\/strong> en el papel de Vincent y Anthony Quinn en el de Paul Gauguin, <strong>Vincent &amp; Theo (1990)<\/strong> dirigida por Robert Altman con la interpretaci\u00f3n de <strong>Tim Roth<\/strong>, y por supuesto <strong>Sue\u00f1os (1990)<\/strong>, de <strong>Akira Kurosawa<\/strong> en la cual se recrea una b\u00fasqueda del pintor dentro de sus cuadros por parte de un espectador, pero ninguna logr\u00f3 despertarme un inter\u00e9s tan completo como esta pel\u00edcula de animaci\u00f3n <strong>\u00a1pintada al \u00f3leo!<\/strong><\/p>\n<p>Ese es uno de sus atractivos: <strong>65000<\/strong> fotogramas pintados por <strong>125<\/strong> artistas con la t\u00e9cnica que caracteriz\u00f3 al atormentado pintor. Actores filmados frente a pantallas verdes, series de fondos pintadas a mano y secuencias en blanco y negro con t\u00e9cnica de rotoscop\u00eda para recrear situaciones que no dibuj\u00f3 Van Gogh.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2017\/12\/08\/loving-vincent-cine-al-oleo\/03vincent1-master1050\/\" rel=\"attachment wp-att-1457\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1457 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/03VINCENT1-master1050.jpg\" alt=\"\" width=\"455\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/03VINCENT1-master1050.jpg 1050w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/03VINCENT1-master1050-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/03VINCENT1-master1050-768x512.jpg 768w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/03VINCENT1-master1050-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 455px) 100vw, 455px\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2017\/12\/08\/loving-vincent-cine-al-oleo\/loving-vincent-03\/\" rel=\"attachment wp-att-1458\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1458 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/Loving-Vincent-03.jpg\" alt=\"\" width=\"457\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/Loving-Vincent-03.jpg 600w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/Loving-Vincent-03-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 457px) 100vw, 457px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero no es el \u00fanico motivo para considerarla como otra obra de arte en s\u00ed misma. <strong>Loving Vincent<\/strong> tiene la misma estructura dram\u00e1tica de una de las pel\u00edculas m\u00e1s aclamadas de la historia, <strong>El ciudadano Kane<\/strong>&nbsp;(1941) de <strong>Orson Wells,<\/strong> donde se le encomienda a un periodista descubrir el significado de la \u00faltima palabra que pronunci\u00f3 el magnate de la prensa Charles Foster Kane antes de morir, concluyendo que lo que dijo era lo de menos ante la complejidad del personaje. Loving Vincent <strong>no es un documental<\/strong>; pr\u00e1cticamente se trata de un thriller policiaco para tratar de entender lo que le pas\u00f3 al pintor muerto, reconstruyendo sus emociones, pensamientos y acciones a partir de quienes lo conocieron.<\/p>\n<p>La historia est\u00e1 guiada por <strong>Armand Roulin<\/strong> el hijo del cartero y amigo personal de Vincent, quien es convencido por su padre para que vaya a donde tenga que ir para entregarle a <strong>Theo Van Gogh<\/strong> la \u00faltima carta que escribi\u00f3 su hermano. El joven quien sent\u00eda aprecio por el <em>pelirojo<\/em> y quien tambi\u00e9n fue inmortalizado en un de sus lienzos, se va interesando en las versiones que dan las \u00faltimas personas que tuvieron contacto con el pintor antes de su tr\u00e1gico final.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_1462\" style=\"width: 680px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2017\/12\/08\/loving-vincent-cine-al-oleo\/lovevincent_large\/\" rel=\"attachment wp-att-1462\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1462\" class=\"wp-image-1462 size-full\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/lovevincent_large.jpg\" alt=\"\" width=\"680\" height=\"306\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/lovevincent_large.jpg 680w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/lovevincent_large-300x135.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1462\" class=\"wp-caption-text\">Armand Roulin<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A Roulin no le cuadra el hecho de que Vincent se hubiera suicidado justo cuando estaba pasando por un buen momento, pues entre otras cosas hab\u00eda encontrado en el <strong>Doctor Paul Gachet<\/strong> a un m\u00e9dico, a un benefactor y posiblemente un amigo, quien lo trataba profesionalmente y adem\u00e1s facilitaba el desarrollo de su excepcional genio art\u00edstico. Su hermano Theo hab\u00eda logrado vender en Par\u00eds un cuadro (el \u00fanico) y adem\u00e1s a Vincent se le ve\u00eda inspirado d\u00eda y noche.<\/p>\n<p>Es interesante como la pel\u00edcula nos mueve a hacer conjeturas sobre cu\u00e1l de los personajes que van apareciendo pudo haber matado a Vincent o si en realidad se quit\u00f3 la vida de un<strong> balazo<\/strong>&nbsp;en el est\u00f3mago\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2017\/12\/08\/loving-vincent-cine-al-oleo\/lovingvincent\/\" rel=\"attachment wp-att-1461\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1461\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/LovingVincent.jpg\" alt=\"\" width=\"465\" height=\"465\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/LovingVincent.jpg 600w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/LovingVincent-150x150.jpg 150w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/LovingVincent-300x300.jpg 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/LovingVincent-144x144.jpg 144w\" sizes=\"auto, (max-width: 465px) 100vw, 465px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta es una pieza audiovisual en la cual adem\u00e1s de la belleza, innovaci\u00f3n y pertinencia visual hay unos personajes con objetivos claros, una estructura dram\u00e1tica que nos va llevando con delicadeza por un laberinto de versiones y sobre todo un objeto de b\u00fasqueda tan genial como controvertido, tan <strong>poderoso<\/strong> en lo que hac\u00eda pero tan <strong>fr\u00e1gil<\/strong> en su emotividad, tan <strong>valorado<\/strong> en la actualidad como <strong>rechazado<\/strong> en su \u00e9poca.<\/p>\n<p>Al igual que en El ciudadano Kane, vamos construyendo o en este caso dibujando la dimensi\u00f3n art\u00edstica, social e \u00edntima del protagonista que ya no est\u00e1.<\/p>\n<p>Aunque despu\u00e9s de unos minutos nos acostumbramos a la est\u00e9tica de esta animaci\u00f3n no deja de movernos la emoci\u00f3n cada vez que dentro de la historia vamos reconociendo cuadros como el del Dr Gachet, <strong>La noche estrellada<\/strong>, La terraza de caf\u00e9 por la noche, su cuarto, Par\u00eds, autorretratos, <strong>El campo de trigo con cipreses<\/strong> y en fin toda esa maravillosa obra truncada a corta edad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_1463\" style=\"width: 450px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2017\/12\/08\/loving-vincent-cine-al-oleo\/caf-terras-bij-nacht-place-du-forum-vincent-van-gogh-44529-copyright-kroller-muller-museum\/\" rel=\"attachment wp-att-1463\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1463\" class=\"wp-image-1463\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/caf-terras-bij-nacht-place-du-forum-vincent-van-gogh-44529-copyright-kroller-muller-museum.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"561\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/caf-terras-bij-nacht-place-du-forum-vincent-van-gogh-44529-copyright-kroller-muller-museum.jpg 482w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/caf-terras-bij-nacht-place-du-forum-vincent-van-gogh-44529-copyright-kroller-muller-museum-241x300.jpg 241w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1463\" class=\"wp-caption-text\">Terraza del Caf\u00e9 por la noche<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_1464\" style=\"width: 452px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2017\/12\/08\/loving-vincent-cine-al-oleo\/descarga-1-4\/\" rel=\"attachment wp-att-1464\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1464\" class=\"wp-image-1464\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/descarga-1.jpg\" alt=\"\" width=\"452\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/descarga-1.jpg 454w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/descarga-1-300x198.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 452px) 100vw, 452px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1464\" class=\"wp-caption-text\">Noche estrellada<\/p><\/div>\n<div id=\"attachment_1465\" style=\"width: 454px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2017\/12\/08\/loving-vincent-cine-al-oleo\/descarga-2-4\/\" rel=\"attachment wp-att-1465\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1465\" class=\"wp-image-1465 size-full\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/descarga-2.jpg\" alt=\"\" width=\"454\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/descarga-2.jpg 454w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/descarga-2-300x198.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 454px) 100vw, 454px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1465\" class=\"wp-caption-text\">El dormitorio en Arl\u00e9s<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vincent Van Gogh muri\u00f3 a los <strong>37<\/strong> a\u00f1os con solo 10 de actividad profesional <strong>(1880 -1890)<\/strong> periodo en el cual dej\u00f3 aproximadamente&nbsp;<strong>900<\/strong> pinturas al \u00f3leo entre retratos, paisajes y objetos, m\u00e1s de <strong>1000<\/strong> dibujos, varios de ellos incluidos en Loving Vincent bajo la mirada audaz de los polacos Kobiela y Welchman, quienes dedicaron 7 a\u00f1os desarrollando este proyecto, releyendo las cartas a su hermano Theo, visitando museos, hablando con expertos historiadores, acerc\u00e1ndose lo m\u00e1s posible a su vida, obra y muerte.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si al salir del teatro tengamos certeza de quien accion\u00f3 el arma, lo que s\u00ed quedar\u00e1 claro es que asistimos a una experiencia art\u00edstica <strong>\u00fanica<\/strong>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 sabemos de Vincent Van Gogh? Podr\u00edamos decir r\u00e1pidamente que fue un gran pintor holand\u00e9s cuya genialidad no fue valorada en vida. Que su hermano Theo lo ayud\u00f3 hasta donde pudo. Que en un momento de desesperaci\u00f3n se arranc\u00f3 una oreja y&nbsp;que sus cuadros llegaron a ser los m\u00e1s cotizados de la historia del arte &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2017\/12\/08\/loving-vincent-cine-al-oleo\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1456,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[3],"tags":[318,315,317,316],"class_list":["post-1454","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas-de-cine","tag-dorota-kobiela","tag-loving-vincent","tag-theo-van-gogh","tag-van-gogh","item-wrap"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2017\/12\/db_posters_35094.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2uKeD-ns","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1454","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1454"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1454\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1921,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1454\/revisions\/1921"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1454"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1454"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1454"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}