{"id":1156,"date":"2015-07-27T16:12:42","date_gmt":"2015-07-27T21:12:42","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/?p=1156"},"modified":"2020-03-09T11:42:17","modified_gmt":"2020-03-09T16:42:17","slug":"carta-a-una-sombra-una-lucha-contra-el-olvido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2015\/07\/27\/carta-a-una-sombra-una-lucha-contra-el-olvido\/","title":{"rendered":"Carta a una sombra, una lucha contra el olvido"},"content":{"rendered":"<p>Miles de ni\u00f1os en zonas marginadas de Colombia sufren graves enfermedades o mueren a causa de tomar agua contaminada o sin purificar <strong>\u00bfc\u00f3mo se deben llamar a los funcionarios p\u00fablicos que por negligencia no le hacen el tratamiento debido?<\/strong> H\u00e9ctor Abad G\u00f3mez los llamaba,&nbsp;<strong>asesinos<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/carta-sombra-interna.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-1157\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/carta-sombra-interna.jpg\" alt=\"carta-sombra-interna\" width=\"253\" height=\"361\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/carta-sombra-interna.jpg 250w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/carta-sombra-interna-210x300.jpg 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 253px) 100vw, 253px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por lo general, cuando leemos un libro nos hacemos una imagen tanto de los personajes como de las situaciones all\u00ed descritas, posteriormente, cuando vemos la versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica decimos que era mejor el libro. Con el documental,&nbsp;<strong>Carta a una sombra, <\/strong>basado en el libro,&nbsp;<strong>El olvido que seremos,<\/strong> no pasa eso, en parte por la fuerza emotiva de los testimonios de la familia Abad Faciolince, que viv\u00eda despreocupada por la forma de pensar del patriarca sin dimensionar el impacto de lo que dec\u00eda en esta sociedad extremista.<\/p>\n<p>Los archivos sonoros que consiguieron <strong>Daniela Abad<\/strong>, nieta del protagonista, y su compa\u00f1ero de direcci\u00f3n <strong>Miguel Salazar<\/strong> para recrear apartes del texto escrito por H\u00e9ctor Abad Faciolince son contundentes, all\u00ed no hay espacio para la ficci\u00f3n: las transmisiones de radio donde lo atacan y tildan de corromper a los j\u00f3venes estudiantes, nos indignan y su cari\u00f1osa voz rescatada de los casetes que \u00e9l enviaba desde los diferentes lugares del mundo donde iba a dar conferencias o prestar asesor\u00eda en pol\u00edticas de salud p\u00fablica, nos conmueven.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/img_art_12374_4398.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-1158\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/img_art_12374_4398.jpg\" alt=\"img_art_12374_4398\" width=\"253\" height=\"435\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Rescatar sus cartas habladas fue fundamental para hacernos una idea del personaje<\/strong> central de esta \u00f3pera prima que ya hab\u00edamos conocido a trav\u00e9s de los recuerdos y reflexiones en el premiado libro, pero no lo hab\u00edamos escuchado o visto como lo vemos ac\u00e1 de viva voz: un ciudadano que disfruta&nbsp;su vida y procura el bienestar de la de los dem\u00e1s desde su profesi\u00f3n, muy tranquilo para ser un revolucionario de izquierda como lo quer\u00edan hacer ver y muy libre pensador para ser de derecha.<\/p>\n<p>Este m\u00e9dico y profesor antioque\u00f1o se&nbsp;preocup\u00f3 porque los nuevos doctores se enfocaran en <strong>prevenir<\/strong> las enfermedades b\u00e1sicas, especialmente&nbsp;las generadas por las impurezas del agua, <strong>\u00abes la mejor forma de salvar m\u00e1s vidas\u00bb<\/strong> dec\u00eda constantemente.<\/p>\n<p>Sin embargo, la falta de un testimonio cuestionador o antag\u00f3nico en alg\u00fan momento de la historia hace que Abad G\u00f3mez&nbsp;se sienta puro, amoroso y anal\u00edtico lo que podr\u00eda ser considerado por la cr\u00edtica como una falencia: s\u00f3lo da sus impresiones&nbsp;una persona diferente a la familia, el ex magistrado y <strong>ex candidato presidencial Carlos Gav\u00edria<\/strong> con quien compartieron clases en la Universidad de Antioquia,&nbsp;pero se entiende que es una forma de <em>exorcizar demonios <\/em>porque esta&nbsp;es una obra \u00edntima que logra tocar la fibra de los espectadores, nos hace re\u00edr por momentos, indignarnos con la negligencia estatal y llorar por supuesto con el fatal desenlace.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_1160\" style=\"width: 387px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/images.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1160\" class=\" wp-image-1160\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/images.jpg\" alt=\"Los G\u00f3mez Faciolince\" width=\"387\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/images.jpg 302w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/images-300x166.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 387px) 100vw, 387px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1160\" class=\"wp-caption-text\">Los Abad Faciolince<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La diferencia de Carta a una sombra, con algunos documentales que denuncian cr\u00edmenes de Estado o de grupos al margen de la ley, es precisamente que este no busca desenmascarar a nadie, ni hacer una investigaci\u00f3n de la violencia en Colombia, que por lo general son trabajos de gran profundidad y compromiso con la verdad, pero demasiado adustos para presentarse al p\u00fablico de sala de cine.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de leer, El Olvido que seremos, de su hijo H\u00e9ctor Abad Faciolince y ver el documental de su nieta Daniela Abad,&nbsp;<strong>valoro el esfuerzo de ellos&nbsp;por combatir con productos art\u00edsticos, el dolor, la impotencia y la&nbsp; brutalidad de un sector de la sociedad colombiana que ve en la violencia la mejor manera de resolver&nbsp;los problemas.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_1162\" style=\"width: 465px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/Premio-Carta-a-una-sombra.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1162\" class=\" wp-image-1162\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/Premio-Carta-a-una-sombra.png\" alt=\"Los G\u00f3mez Faciolince\" width=\"465\" height=\"311\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/Premio-Carta-a-una-sombra.png 620w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/Premio-Carta-a-una-sombra-300x201.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 465px) 100vw, 465px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1162\" class=\"wp-caption-text\">Los Abad Faciolince<\/p><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la actualidad el Gobierno Nacional intenta solucionar pac\u00edficamente el conflicto guerrillero que tiene el pa\u00eds desde hace 60 a\u00f1os, el cual&nbsp;ha dejado miles de muertos, de familias afectadas, de v\u00edctimas que tienen que seguir viviendo con el peso del recuerdo y con las dificultades del estigma social. Pero para ello&nbsp;hay que trabajar en las causas de las violencias: es decir, la inequidad, la corrupci\u00f3n, la falta de cultura ciudadana, el irrespeto a las diferencias y a los derechos humanos, asuntos que le interesaron a H\u00e9ctor Abad G\u00f3mez y que le costaron la vida.<\/p>\n<p>Los que leemos peri\u00f3dicos, internet, escuchamos o vemos noticias,&nbsp;<strong>no alcanzamos a dimensionar lo que significa el asesinato de una sola persona,<\/strong>&nbsp;porque no se abre espacio para hablar de lo que le gustaba a ese ser: sus amores, sus odios, sus caprichos, sus viajes, sus alegr\u00edas, sus cercanos, sus conocimientos, sus experiencias.<\/p>\n<p><strong>Cada persona es un complejo entramado de relaciones, de tal manera que cuando se trunca una vida es un mundo entero el que se pierde<\/strong>.Carta a una sombra, es un intento porque&nbsp;ese&nbsp;mundo vital&nbsp;de H\u00e9ctor Abad G\u00f3mez no quede atrapado en la amnesia colectiva.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miles de ni\u00f1os en zonas marginadas de Colombia sufren graves enfermedades o mueren a causa de tomar agua contaminada o sin purificar \u00bfc\u00f3mo se deben llamar a los funcionarios p\u00fablicos que por negligencia no le hacen el tratamiento debido? H\u00e9ctor Abad G\u00f3mez los llamaba,&nbsp;asesinos. &nbsp; &nbsp; Por lo general, cuando leemos un libro nos hacemos &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2015\/07\/27\/carta-a-una-sombra-una-lucha-contra-el-olvido\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1157,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[233,237,234,236,235],"class_list":["post-1156","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comentarios-cinematograficos","tag-carta-a-una-sombra","tag-daniela-abad","tag-el-olvido-que-seremos","tag-hector-abad-faciolince","tag-hector-abad-gomez","item-wrap"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/07\/carta-sombra-interna.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2uKeD-iE","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1156","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1156"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1156\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1907,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1156\/revisions\/1907"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1157"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1156"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}