{"id":1139,"date":"2015-06-30T15:15:32","date_gmt":"2015-06-30T20:15:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/?p=1139"},"modified":"2020-03-09T11:44:10","modified_gmt":"2020-03-09T16:44:10","slug":"intensamente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2015\/06\/30\/intensamente\/","title":{"rendered":"INTENSAMENTE"},"content":{"rendered":"<p>Antes de ver<strong> \u00abIntensamente\u00bb<\/strong> la pel\u00edcula animada de Disney &#8211; Pixar, estaba convencido que entend\u00eda el comportamiento de los ni\u00f1os y que sab\u00eda c\u00f3mo tratar sus emociones, pero despu\u00e9s de verla me doy cuenta que no.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/poster-intensamente.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-1140\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/poster-intensamente.jpg\" alt=\"poster-intensamente\" width=\"348\" height=\"497\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/poster-intensamente.jpg 672w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/poster-intensamente-210x300.jpg 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 348px) 100vw, 348px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y no es que uno sea mala clase, es que <strong>no nos ense\u00f1an a comprender el comportamiento humano en la escuela, ni en la casa,<\/strong>&nbsp;de tal manera que como adultos solemos ver en blanco y negro el colorido proceso de formaci\u00f3n de personalidad de nuestros hijos, es decir: poca inteligencia emocional.<\/p>\n<p>Tampoco es que los ni\u00f1os sean caprichosos, es que sus emociones est\u00e1n en estado puro y al pasar los 10 comienzan a buscar el equilibrio necesario para llegar a la madurez, aunque&nbsp;primero hay que pasar por la <strong>convulsionada pubertad<\/strong>, eso tambi\u00e9n lo entend\u00ed con la pel\u00edcula.<\/p>\n<p>En Intensamente Disney deja a un lado las canciones y se mete en el cerebro de Riley, una ni\u00f1a de 12 a\u00f1os que no est\u00e1 a gusto con la nueva ciudad, donde por cuestiones laborales se mudaron sus padres, pues no la siente suya y para completar la asalta el temor de que su mundo se empieza a derrumbar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/maxresdefault.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-1141\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/maxresdefault.jpg\" alt=\"maxresdefault\" width=\"537\" height=\"302\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/maxresdefault.jpg 1920w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/maxresdefault-300x169.jpg 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/maxresdefault-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/maxresdefault-900x506.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 537px) 100vw, 537px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La gracia est\u00e1 en que la historia no es s\u00f3lo externa, tambi\u00e9n sucede una gran aventura al interior de la peque\u00f1a donde conviven las cinco emociones que nos rigen a todos: <strong>Alegr\u00eda, Tristeza, Temor, Rabia y Desagrado<\/strong>, lo que justifica de una manera entretenida su comportamiento.<\/p>\n<p>Los antiguos amigos de Riley ya no est\u00e1n, ni sus lugares conocidos, ni sus actividades preferidas, ni su casa donde era la due\u00f1a y princesa, eso no es poca cosa, \u00a1es un cambio de mundo! Por&nbsp;eso act\u00faa irascible y temerosa,<strong> pero la sencilla mente de su pap\u00e1,<\/strong> que es la misma de nosotros los adultos que tenemos hijos en esa edad, no es capaz de procesar como trascendental esa tristeza e impotencia de&nbsp;su hija y&nbsp;la asimila como un berrinche inmaduro.<\/p>\n<p>Es cuando el se\u00f1or Furia toma el control del peque\u00f1o cerebro paterno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/49963a79608b5f0621a200f4141c8204.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-1143\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/49963a79608b5f0621a200f4141c8204.jpg\" alt=\"49963a79608b5f0621a200f4141c8204\" width=\"450\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/49963a79608b5f0621a200f4141c8204.jpg 700w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/49963a79608b5f0621a200f4141c8204-300x180.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los sic\u00f3logos y siquiatras podr\u00edan ver en esta pel\u00edcula una recreaci\u00f3n animada y graciosa de lo que suceder\u00eda en nuestra mente si nuestras emociones fueran peque\u00f1as personitas que se rigieran por un sentido del deber para proteger a su humano.<\/p>\n<p>No pienso que sea para un p\u00fablico muy infantil pero tampoco es una pel\u00edcula sobre neurociencia exclusiva para profesionales en estas \u00e1reas de la mente, es para aquellos padres e hijos pre adolescentes que quieran un \u00b4psicoan\u00e1lisis\u00b4 por diez mil pesos, m\u00e1s lo que cueste la crispeta claro est\u00e1.<\/p>\n<p>Afortunadamente la vi en el momento justo para entender por qu\u00e9 en determinados momentos nos rige el rojo se\u00f1or Furia o en otras el delgado se\u00f1or Temor, en otras la bien peinada se\u00f1orita Desagrado y en muchas nuestras dos inseparables compa\u00f1eras,<strong> aparentemente opuestas y a la vez complementarias en su dosis justa<\/strong>, la luminosa Alegr\u00eda y la azul Tristeza.<\/p>\n<p><strong>Todo en la vida se define en un delicado balance<\/strong> y la pel\u00edcula realizada por Pixar y distribuida por Disney logra ese equilibrio tanto&nbsp;por su tem\u00e1tica como por su forma. Es destacable como pasamos por la Memoria a largo plazo que es un complejo de edificios, por el impredecible Subconsciente parecido a una una c\u00e1rcel, por la creaci\u00f3n&nbsp;de Pensamientos que van en tren, por el abstraccionismo de los Sue\u00f1os, similares a las pinturas de Dali y por el Olvido que es un abismo oscuro, todo esto sin que se convierta en una aburrida clase de psicolog\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/intensamente_Enfilme_6a662_675_489.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-1144\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/intensamente_Enfilme_6a662_675_489.jpg\" alt=\"intensamente_Enfilme_6a662_675_489\" width=\"456\" height=\"330\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/intensamente_Enfilme_6a662_675_489.jpg 675w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/intensamente_Enfilme_6a662_675_489-300x217.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 456px) 100vw, 456px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Inside Out<\/strong>, es su t\u00edtulo original en ingl\u00e9s y desde ah\u00ed ya nos da una pista de lo que ser\u00e1 esta maravilla art\u00edstica que intenta explicar el comportamiento humano con toques cient\u00edficos y la magia que da la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Pete Docter el director y guionista ya demostr\u00f3 que es un experto en combinar emociones y narrativa cinematogr\u00e1fica<\/strong>, lo hizo con la nost\u00e1lgica \u00abUp\u00bb en la que un abuelo literalmente vuela por cumplir un viejo sue\u00f1o, con la futurista \u00abWall &#8211; E\u00bb donde motiva una conciencia ecol\u00f3gica a partir del \u00b4coraz\u00f3n\u00b4 de una peque\u00f1a m\u00e1quina recolectora de basura, \u00abBichos\u00bb donde una peque\u00f1a hormiga logra grandes transformaciones y con las dos primeras de la galardonada \u00abToy Story\u00bb donde la envidia entre los juguetes favoritos de Andy generan una aventura \u00e9pica, <strong>todo un genio para crear personajes entra\u00f1ables y aventuras que van m\u00e1s all\u00e1 de lo f\u00edsico.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/urbeat-intensamente-pelicula.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-1146\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/urbeat-intensamente-pelicula.jpg\" alt=\"urbeat-intensamente-pelicula\" width=\"496\" height=\"217\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/urbeat-intensamente-pelicula.jpg 640w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/urbeat-intensamente-pelicula-300x131.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 496px) 100vw, 496px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con la pel\u00edcula de Disney Pixar \u00abIntensamente\u00bb confirmo una vez m\u00e1s que<strong> el cine que vale la pena te entretiene, te da un gusto est\u00e9tico y te deja pensando<\/strong>, en mi caso, sobre entender las inquietudes que pasan por la cabeza de mi hijo de 12 a\u00f1os a quien le ofrezco disculpas por confundir sus emociones ante los cambios que hemos vivido en los \u00faltimos meses.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si sea lo m\u00e1s conveniente hacerlo a trav\u00e9s de este post, pero siempre he considerado que el cine adem\u00e1s de un goce art\u00edstico&nbsp;nos puede transformar en seres m\u00e1s abiertos al conocimiento, a los cambios sociales, a las experiencias individuales, a aceptar las diferencias y por su puesto a entender lo que pasa al interior de las personas. Si una pel\u00edcula&nbsp;logra todo eso estar\u00edamos ante una obra de arte y ante la posibilidad de una sociedad mejor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de ver \u00abIntensamente\u00bb la pel\u00edcula animada de Disney &#8211; Pixar, estaba convencido que entend\u00eda el comportamiento de los ni\u00f1os y que sab\u00eda c\u00f3mo tratar sus emociones, pero despu\u00e9s de verla me doy cuenta que no. &nbsp; &nbsp; Y no es que uno sea mala clase, es que no nos ense\u00f1an a comprender el comportamiento &hellip; <\/p>\n<p><a class=\"more-link btn\" href=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/2015\/06\/30\/intensamente\/\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1140,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[232,230,231,229],"class_list":["post-1139","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comentarios-cinematograficos","tag-alegria-y-tristeza","tag-disney-pixar","tag-emociones","tag-intensamente","item-wrap"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/files\/2015\/06\/poster-intensamente.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p2uKeD-in","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1139","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1139"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1139\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1909,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1139\/revisions\/1909"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1140"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1139"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1139"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/el-colombian-dream\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1139"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}