{"id":786,"date":"2012-01-16T12:38:25","date_gmt":"2012-01-16T17:38:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.vliberal.com\/blogs\/corporacion-colombia-digital\/?p=786"},"modified":"2012-01-16T12:38:25","modified_gmt":"2012-01-16T17:38:25","slug":"bla-bla-bla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/corporacion-colombia-digital\/innovacion\/786-bla-bla-bla","title":{"rendered":"Bla, bla, bla"},"content":{"rendered":"<p>Ten\u00eda 10 a\u00f1os cuando a mi casa lleg\u00f3 el primer computador, el hecho fue tan importante que me encargu\u00e9 de plasmarlo en una de las ediciones hecha a mano de mi peri\u00f3dico casero. Un par de a\u00f1os m\u00e1s tarde, llegar\u00eda a mi casa el Internet a trav\u00e9s de una conexi\u00f3n lenta e inestable que iniciaba siempre con un ruido insoportable, pero que al finalizar implicaba el acceso a un mundo desconocido para m\u00ed: la red.<\/p>\n<p>Al principio, Internet no me parec\u00eda tan fascinante, pues no pasaba de ser una ayuda confusa para hacer las tareas, a lo cual no le ve\u00eda mayor utilidad. Los buscadores no funcionaban tan bien (recuerdo mucho ser una gran fan\u00e1tica de <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/AltaVista\">Altavista<\/a>) y a\u00fan para ese entonces la difusi\u00f3n de m\u00fasica, v\u00eddeos e informaci\u00f3n en l\u00ednea era algo raro y poco visto. Mi conexi\u00f3n sol\u00eda ser muy \u2018enclenque\u2019 y tambaleaba al m\u00e1s m\u00ednimo intento de llamada telef\u00f3nica, por lo que las actividades sol\u00edan ser limitadas y de corta duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s adelante, descubr\u00ed una de las herramientas de comunicaci\u00f3n que m\u00e1s me empezar\u00eda a gustar: <em>los chats<\/em>. Las primeras experiencias de poder hablar con personas de cualquier parte del mundo y hasta en otros idiomas eran asombrosas. Si bien, en muchas ocasiones las conversaciones no eran ninguna joya de la Real Academia, solo el hecho de estar en contacto con otros era valioso para m\u00ed. Sin embargo el exceso de di\u00e1logo en un mismo espacio con m\u00e1s de 50 y hasta 100 personas, la monoton\u00eda de muchos de los internautas y los comentarios inapropiados de otros caus\u00f3 que esta novedad se volviera aburrida, haci\u00e9ndome perder el inter\u00e9s en cuesti\u00f3n de meses.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-788 alignright\" style=\"margin-top: 4px;margin-bottom: 4px\" src=\"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/corporacion-colombia-digital\/files\/2012\/01\/blog1-300x283.jpg\" alt=\"blog\" width=\"240\" height=\"226\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/corporacion-colombia-digital\/files\/2012\/01\/blog1-300x283.jpg 300w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/corporacion-colombia-digital\/files\/2012\/01\/blog1.jpg 514w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/p>\n<p>Posteriormente, me enfoqu\u00e9 en los servicios de mensajer\u00eda instant\u00e1nea y el pionero en mi caso fue <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/ICQ\">ICQ<\/a>. Empec\u00e9 a agregar a mis amigas del colegio y a otros conocidos. Chatear era una de las actividades m\u00e1s entretenidas para m\u00ed y si no fuera por la inestable conectividad, pod\u00eda pasarme horas y horas hablando de cualquier banalidad. A pesar del largo y num\u00e9rico usuario de ICQ, esta herramienta me resultaba tan atractiva a la hora de establecer futuros contactos, que me aprend\u00ed mi usuario de aproximadamente 12 d\u00edgitos.<\/p>\n<p>Luego del ICQ, la evoluci\u00f3n de la mensajer\u00eda instant\u00e1nea ha sido asombrosa. Nacieron otros servicios similares como Messenger, Yahoo Messenger y m\u00e1s adelante Gtalk. Igualmente, ha sido incorporada en las redes sociales como Facebook, la cual es vital para m\u00faltiples juegos en l\u00ednea, se combina con videollamadas en el caso de Skype y otros, se usa como instrumento de trabajo en oficinas, tambi\u00e9n sirve de medio para asesorar a clientes en p\u00e1ginas web y recientemente, en los servicios m\u00f3viles de Blackberry Messenger y Whatsapp.<\/p>\n<p>Para muchos, el \u2018chatear\u2019 es una actividad inoficiosa, distractora e indeseable. Para otros, se encuentra asociada con simple diversi\u00f3n. Sea cual sea la percepci\u00f3n de un chat, lo cierto es que se ha convertido en parte del entorno cotidiano de todos los internautas y ha sido incorporado en el presente y futuro de la red.<\/p>\n<p>Personalmente, soy una fiel usuaria de todo tipo de servicios de mensajer\u00eda instant\u00e1nea, ya  que me ahorra tiempo y me permite estar en conexi\u00f3n con amigos o compa\u00f1eros de trabajo para cualquier asunto. Han surgido muchos recursos para mejorar la comunicaci\u00f3n y desde mi concepto, el poder chatear es de gran utilidad, as\u00ed a algunos les resulte molesto e invasivo. Como sucede con casi cualquier herramienta, si es bien empleada, sus ventajas pueden ser infinitas.<\/p>\n<p><strong>\u00c1ngela Boh\u00f3rquez Su\u00e1rez<\/strong><\/p>\n<p><em>Asesora<\/em><\/p>\n<p><em>Corporaci\u00f3n Colombia Digital<\/em><\/p>\n<p><em>angela.bohorquez.s@gmail.com<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ten\u00eda 10 a\u00f1os cuando a mi casa lleg\u00f3 el primer computador, el hecho fue tan importante que me encargu\u00e9 de plasmarlo en una de las ediciones hecha a mano de mi peri\u00f3dico casero. 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