{"id":413,"date":"2020-09-13T19:02:52","date_gmt":"2020-09-13T17:02:52","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vanguardia.com\/caminando-por-la-33\/?p=413"},"modified":"2020-09-27T17:38:23","modified_gmt":"2020-09-27T15:38:23","slug":"a-andres-caicedo-lo-mataron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/caminando-por-la-33\/2020\/09\/13\/a-andres-caicedo-lo-mataron\/","title":{"rendered":"A Andr\u00e9s Caicedo lo mataron"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abCiudad Solar era un antro comunista lleno de basuco en la Cali de los setentas.\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Pienso considerar ese comentario como un simple dato coctelero, murmurado en una polvorienta conversaci\u00f3n de bar. Esa noche tambi\u00e9n escuch\u00e9 otras cosas. Y es que adoramos las versiones oficiales cuando son f\u00e1ciles de entender, as\u00ed sean mentira. Nos llenan de falsa seguridad. De esa forma nos damos cuenta que la navaja de Ockham tiene doble filo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que nuestro cerebro procesa con dificultad las versiones m\u00e1s rebuscadas, pero lo curioso es que ciertas an\u00e9cdotas elaboradas y con bruma de misterio, logran desbloquear la receptividad, ofreciendo a<br>quien decide interesarse, la posibilidad de explorar otras ficciones que pueden llegar a matar la versi\u00f3n oficial con una verosimilitud aterradora. Es caracter\u00edstica de un paranoico buscar la confirmaci\u00f3n de una sospecha, a\u00fan cuando lo que m\u00e1s quiere sea no encontrarla.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Mi paranoia gan\u00f3<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\"><figure class=\"alignleft size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/caminando-por-la-33\/files\/2020\/09\/Andrtes-Caicedo-1-color-871x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-435\" width=\"259\" height=\"305\" srcset=\"https:\/\/blogs.vanguardia.com\/caminando-por-la-33\/files\/2020\/09\/Andrtes-Caicedo-1-color-871x1024.jpg 871w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/caminando-por-la-33\/files\/2020\/09\/Andrtes-Caicedo-1-color-255x300.jpg 255w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/caminando-por-la-33\/files\/2020\/09\/Andrtes-Caicedo-1-color-768x903.jpg 768w, https:\/\/blogs.vanguardia.com\/caminando-por-la-33\/files\/2020\/09\/Andrtes-Caicedo-1-color.jpg 1284w\" sizes=\"auto, (max-width: 259px) 100vw, 259px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Hace poco se public\u00f3 una colecci\u00f3n de cartas privadas que Andr\u00e9s Caicedo guardaba con rigurosidad \u2500tal como lo hizo el profesor J.R.R. Tolkien\u2500, con la firme convicci\u00f3n de que en un futuro ser\u00edan relevantes para quien se atreviese a escribirle una biograf\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>Como se sabe, el ala conservadora de su familia se opuso a la publicaci\u00f3n de algunas de ellas por su alto <strong>contenido homoer\u00f3tico<\/strong>, temiendo que \u00e9stas causaran mancha al buen nombre del primer hipster latinoamericano. Pero si la gente lo sigue queriendo a pesar de frotar con inocencia el umbral de la pedofilia, \u00bfpor qu\u00e9 el declararle su amor a hombres mayores le ocasionar\u00eda alg\u00fan da\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<p>De todos modos, considero que los muertos poco se indignan sobre lo que pueda llegar a inventarse sobre la vida de ellos. En la vida pasada o futura de las personas existen miles versiones probables que no tienen por qu\u00e9 ser moralmente aceptables. Puede, en cambio, aparecer un mundo totalmente nuevo y quim\u00e9rico que ayude a esclarecer esc\u00e1ndalos gravitando la vida y obra de ciertos artistas. Me parece que ya todos estamos acostumbrados a la inverencundia del defenestrado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Testigo de primera mano<\/h2>\n\n\n\n<p>O\u00ed, a quien dijo ser un testigo de primera mano de la vida del escritor, una de esas versiones de la historia que suelen encontrarse en el lado B de los discos. Yo realmente pienso que era un apenas conocido que aprovech\u00f3 el ser testigo presencial de los hechos, s\u00f3lo para engatuzar a determinado tipo de univallunas que buscan la reencarnaci\u00f3n de Andr\u00e9s Caicedo un s\u00e1bado en la noche.<\/p>\n\n\n\n<p>Acostumbraba pasar de largo por la cuadra donde queda ubicada La Colina de San Antonio, una tiendita que tiene un atractivo por la clase de gente que la frecuenta. Es una especie de tertuliadero mundano suspendido en el tiempo, donde asisten universitarios, periodistas, prestidigitadores, m\u00fasicos, charlatanes, extranjeros y en ocasiones, las personas m\u00e1s pedantes en pensamiento y maneras, como esa gente que confunde arribismo con elitismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche que decid\u00ed entrar a comprar una empanada, una de estas personas se encontraba all\u00ed. Era una de esas negras hermosas, alta, flaca, buenos pechos y caderas f\u00e9rtiles. Una negra negr\u00edsima cercana a sus 40<br>a\u00f1os. Parec\u00eda la voz femenina de esos grupos musicales afro que se van de gira de conciertos por todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cerca estaba yo en otra mesa vi\u00e9ndola re\u00edr con su grupo de amigas treintonas, cuando comenz\u00f3 ella a narrar la ya mon\u00f3tona historia del suicidio de Andr\u00e9s Caicedo. La se\u00f1ora vociferaba roncamente, con la actitud arrogante de quien ha luchacho duro en la vida por alcanzar sus metas y a quien no se le ha regalado nada, que la letal dosis de pastillas de secobarbitol fueron las que pusieron fin a la existencia del cin\u00e9filo. En ese momento, un se\u00f1or la interrumpi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Era un tipo de avanzada edad, flaco, de cabeza y bigote gris, con el tabique desviado y los ojos encuadrados en unas gafas de carey, las cuales no combinaban con su apariencia de campesino.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00ab\u2500Vea eso no fue as\u00ed, se\u00f1ora&#8230; perdone que me meta, pero eso no fue as\u00ed. Al muchacho lo mataron, pero no voy a decirle que fue con un cuchillo u otra arma porque s\u00ed fueron pastillas, pero no seconal o secobarbitol: me sorprende \u2500una sonrisita se le empezaba a formar en la comisura de los labios\u2500, lo enterrada que est\u00e1 la verdad sobre ese asunto, que hasta el sol de hoy, nadie imagina que mirando con detenimiento la colecci\u00f3n epistolar del j\u00f3ven, se puedan encontrar pistas esclarecedoras donde la droga, los conflictos familiares y el ajuste de cuentas tienen mucho que ver.\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abMi explicaci\u00f3n sobre lo ocurrido obedece a una situaci\u00f3n en la que todas ustedes est\u00e1n en desventaja con respecto a m\u00ed. Le debo esta informaci\u00f3n a unas cartas de ese muchacho que nunca ver\u00e1n la luz, cartas que nunca llegaron a su destinatario, de las que su familia no sabe la existencia, pero que tengo en mi poder. Es informaci\u00f3n que no tiene precio m\u00e1s all\u00e1 del sentimental, porque hace muchos a\u00f1os cuando era un adolescente, tuve la oportunidad de estar en la cadena de relaciones que le prove\u00eda la mejor droga al finado.\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abEn una de esas cartas se muestra la angustia por la cual estaba pasando Andr\u00e9s, aquella que le oblig\u00f3 a ingeni\u00e1rselas para ir en busca de dinero a Estados Unidos con la excusa de vender sus guiones. Sin duda es una ep\u00edstola ap\u00f3crifa, pero recuerdo que menciona que debido a la glotoner\u00eda farmacol\u00f3gica de Mayolo y sus pocos buenos amigos, Caicedo qued\u00f3 endeudado con un dealer famoso por ese entonces. Despu\u00e9s de ese episodio, sus compa\u00f1eros lo fueron abandonando poco a poco: lo dejaron<br>tirado con tremenda culebra, adem\u00e1s del cineclub y la revista.\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>No es para nadie un secreto que el escritor se involucr\u00f3 en el mundo criminal de forma colateral, dando como resultado una directa adicci\u00f3n a las drogas. Todo esto gracias a la mano corruptora de su amado Guillermito, a quien Caicedo incluyera en la dedicatoria de El atravesado en la edici\u00f3n original financiada por su se\u00f1ora madre, tal cual como apunta Felipe G\u00f3mez, especialista en su obra.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego supe que a finales de los a\u00f1os setenta rondaba por los corredores de Ciudad Solar un zapatero que distribu\u00eda la mejor mango biche punto rojo de la ciudad, medicinal b\u00e1lsamo para los ahora convertidos en sommeliers de la bareta. Dentro de la casona, habitaba una clientela tanto variada como \u2018malapaga\u2019. Para fortuna del vendedor, los funcionarios de la gobernaci\u00f3n tambi\u00e9n eran buenos clientes y el dinero no les faltaba.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTo\u00f1o\u201d Acu\u00f1a era un tipo dicharachero, un carterista experimentado que aprendi\u00f3 sus habilidades en Nueva York, las cuales utiliz\u00f3 para introducir m\u00e1gicamente en los bolsillos de sus clientes todo tipo de alucin\u00f3genos. El tipo distribu\u00eda, pero el que cobraba era otro.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">M\u00e1s aj\u00ed en la empanada<\/h3>\n\n\n\n<p>El se\u00f1or de enmara\u00f1ado bigote y barba carente, segu\u00eda mostrando su erudici\u00f3n sobre este cap\u00edtulo oculto de la historia del escritor cale\u00f1o, mientras yo le echaba m\u00e1s aj\u00ed a mi empanada: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abEl j\u00edbaro con sus habilidades de carterista era el mejor vendedor de la \u00e9poca, pero mal cobrador. En una de las cartas que reposan debajo de mi cama, el muchacho confiesa que el problema es \u201c<strong>el socio de To\u00f1ito, quien es muy intenso cobrando hasta el punto de amenazarme con la muerte, mi futura hero\u00edna&#8230; me recuerda aquella vez que tu pap\u00e1 me persigui\u00f3 y aunque eso me da piedra, lo que me pone nervioso es dejar de ver mis pel\u00edculas para dedicarle tiempo a conseguir la plata o morir antes de terminar de escribir todo lo que tengo por decir&#8230; Guillermito, \u00a1estoy en la olla!<\/strong>\u201d\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Ser amenzado de muerte por gatilleros motorizados es una de las nefastas consecuencias de mantener el comercio de drogas en la ilegalidad. El desenlace siempre es fatal.<\/p>\n\n\n\n<p>El viejo manote\u00f3: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00ab\u00a1Claro! Todo este asunto le record\u00f3 el episodio de la persecuci\u00f3n causada por el romance entre una ni\u00f1a de doce a\u00f1os y un pervertido de diecinueve. El pobre diablo se desesper\u00f3 tanto por pagar, que viaj\u00f3 a los States en busca de Roger Corman para venderle sus escritos. El af\u00e1n hizo que le pidiera a su hermana que le tradujera su trabajo, a\u00fan sabiendo que Rosario no dominaba el ingl\u00e9s por esas \u00e9pocas. Estaba perdiendo los estribos.\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abHollywood castig\u00f3 a Caicedo, quit\u00e1ndole plata y tiempo. Ya en Colombia y fuera de s\u00ed, no vio otra alternativa que buscar a \u201cTo\u00f1ito\u201d para encontrar otra soluci\u00f3n. El j\u00edbaro ayud\u00f3 al burguesito, primero porque apreciaba sus historias y segundo porque estaba dando a probar totalmente gratis una droga a\u00fan completamente legal, la famosa Vitamina Q. \u00c9sta en principio era usada para tratar el insominio, pero su abuso se convirti\u00f3 en toda una moda entre quienes quer\u00edan experimentar con los sue\u00f1os l\u00facidos. La idea era que Andr\u00e9s las vendiera en Ciudad Solar y de esa forma, reunir la plata que deb\u00eda.\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abCon una letra diferente, se lee al final de una de esas cartas lo que parece una confesi\u00f3n del mismo To\u00f1o: \u201cLos intereses estaban creciendo y sab\u00eda que ni vendiendo esas pastillas se podr\u00eda reunir el dinero suficiente. Sin embargo yo vi una salida m\u00e1s temeraria que iba en la l\u00ednea de ese escritor que Andresito hab\u00eda creado. Supe de sus episodios suicidas, por lo cual fue f\u00e1cil imaginarme que esta droga le iban a servir para evadir la realidad llegado el momento. \u00bfSe habr\u00eda salvado de ser pastillas diferentes? No lo s\u00e9, pero de lo que estoy seguro es que al muchacho lo mataron&#8230; lo mataron esas pastillas que le present\u00e9 como soluci\u00f3n&#8230;\u201d\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abAcu\u00f1a puso en manos del escritor 60 p\u00edldoras de Metacualona envasadas en un tarrito marcado con la palabra \u201cSeconal\u201d. Lo estaba ayudando a unir el narcisismo con la fatalidad, converti\u00e9ndolo en un mito. El resto de la historia ustedes ya se la saben.\u00bb<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u2500Pero \u2500dijo por fin la se\u00f1ora\u2500 \u00bfno pens\u00e1s en llevar esas cartas a El Pa\u00eds o publicarlas en alg\u00fan lado?<br>\u2500S\u00ed, se\u00f1ora. Pero esta historia no me parece tan buena como los cuentos de Andr\u00e9s Caicedo. Lo controversial, lo dif\u00edcil, como se comprender\u00e1, es la fuente. Seg\u00fan los pie de p\u00e1gina extracan\u00f3nicos, despu\u00e9s de que el muchacho recibiera las p\u00edldoras, esas cartas fueron olvidadas por Andr\u00e9s ya que sali\u00f3 corriendo con af\u00e1n hacia su apartamento. Parece que ese d\u00eda le entregaron su novela. Esas cartas son una fuente \u00fanica&#8230;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Encogi\u00e9ndose de hombros y con una sonrisita, el anciano se despidi\u00f3 perdi\u00e9ndose detr\u00e1s de una cortina en el ba\u00f1o del lugar, ubicado en toda una esquina a la entrada de la tienda. Yo me fu\u00ed un rato despu\u00e9s, antes de media noche. Alguien cuerdo sabe que caminar por San Antonio a altas horas de la noche es tentar a Buziraco, quien a veces se disfraza de delincuencia com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La marihuana hace de los imb\u00e9ciles, testigos con mala memoria<\/h3>\n\n\n\n<p>Mientras atravesaba San Antonio a pie para salir a la calle quinta, muchas dudas me rondaban en la mente: \u00abLas fechas no me cuadran&#8230; adem\u00e1s, \u00bfno hubiese sido m\u00e1s sencillo que la mam\u00e1 de Caicedo pagara la deuda? Si ten\u00eda los recursos para financiarle la publicaci\u00f3n de sus escritos, \u00bfpor qu\u00e9 no sacarlo de un apuro financiero? Tal vez era m\u00e1s dinero del que ella pod\u00eda pagar&#8230; \u00bfSer\u00e1 que Andr\u00e9s ten\u00eda la plata completa, pero se la gast\u00f3 en el viaje porque pens\u00f3 que era buena inversi\u00f3n? Si no pod\u00eda pagar la deuda y su obra estaba terminada, \u00bfpara qu\u00e9 seguir viviendo? A largo plazo todos estaremos muertos&#8230;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>El fin de semana siguiente volv\u00ed a la tienda en busca del viejo para preguntarle sobre esas cartas. Supe entonces que el anciano dur\u00f3 perdido un par de d\u00edas, que fue atropellado por un ciclista mientras deambulaba por el Pe\u00f1\u00f3n y que acababa de morir. Antes de que yo tuviese tiempo de hablarles, los due\u00f1os de la posada donde viv\u00eda el anciano se apresuraron a comenzar el proceso de higienizaci\u00f3n y limpieza, quemando todos los papeles que encontraron en el peque\u00f1o cuarto pintado de rojo, donde dorm\u00eda este hombre solitario a quien conocieron como \u201cTo\u00f1o\u201d Acu\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abCiudad Solar era un antro comunista lleno de basuco en la Cali de los setentas.\u00bb Pienso considerar ese comentario como un simple dato coctelero, murmurado en una polvorienta conversaci\u00f3n de bar. Esa noche tambi\u00e9n escuch\u00e9 otras cosas. Y es que adoramos las versiones oficiales cuando son f\u00e1ciles de entender, as\u00ed sean mentira. 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